2025 inició con el ya profundizado genocidio israelí y su asedio a la Franja de Gaza con nuevos bombardeos. Al menos 28 palestinos murieron en ataques a lo largo del enclave este miércoles 1 de enero, incluidas 17 personas atacadas en el campo de refugiados de al-Bureij y la ciudad de Jabalia, según autoridades locales.
En ese sentido, la Oficina Central Palestina de Estadísticas publicó que la población del enclave se ha reducido en un 6 % desde el inicio de las hostilidades en curso, hace más de 14 meses.
Familiares de Kholoud Abu Dahr, de 27 años, y su hijo Adam, de 8, lloran durante su funeral cerca del Hospital de los Mártires de Al Aqsa en Deir Al Balah, en el centro de la Franja de Gaza, el 1 de enero de 2025.
“¿Están celebrando? Disfruten mientras morimos. Llevamos un año y medio muriendo”, dijo un hombre que llevaba el cuerpo de un niño bajo las luces intermitentes de los vehículos de emergencia.
Mientras el mundo celebra el nuevo año, damos la bienvenida a 2025 con la primera masacre israelí en la Franja de Gaza
La Franja de Gaza cerró el 2024 y abrió el 2025 con los estruendos por las bombas israelíes explotando entre los escombros desde la medianoche, con el sonido de alarmas y con operativos militares en zonas de refugiados.
Este 1 de enero, los palestinos lloran a sus seres queridos que murieron por los ataques. “Mientras el mundo celebra el nuevo año, damos la bienvenida a 2025 con la primera masacre israelí en la Franja de Gaza”, lamentó a la AFP el portavoz de la Defensa Civil, Mahmoud Bassal.
Las campanadas de medianoche sonaron, marcando el fin del año, cuando se registraron nuevos ataques aéreos de Israel contra el campo de refugiados de al-Bureij y la ciudad de Jabalia, en el centro y norte de Gaza, que mataron al menos a 17 palestinos, informó la agencia oficial de noticias palestina WAFA.
Además, los asaltos en Shejaia, un suburbio de la Ciudad de Gaza, en el norte, mataron al menos a ocho palestinos, según informaron los servicios de emergencia locales.
«Seguimos intentando sacar los cadáveres y los heridos de debajo de los escombros. La casa no es más que un montón de escombros», relató Jibril Abou Warda, de 35 años, cercano a varias de las víctimas.































