Autoridades reabrieron el estratégico estrecho de Ormuz en medio de una tregua entre Israel y Líbano, en un movimiento que reduce tensiones en una de las zonas más sensibles para el comercio energético mundial.
La reapertura se produjo luego de la entrada en vigor del alto el fuego este viernes, lo que ha generado expectativas de estabilidad temporal en la región del Golfo Pérsico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que su país colabora con Irán en la retirada de minas marinas, una acción clave para garantizar la seguridad del tránsito marítimo.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas más importantes del mundo para el transporte de petróleo, por lo que cualquier alteración en su operatividad impacta directamente en los mercados internacionales.
Aunque la reapertura representa un alivio inmediato, analistas advierten que la situación en Medio Oriente sigue siendo frágil y sujeta a cambios rápidos.

































