Benny Rodríguez
Barahona.-
Ni la lluvia caída durante la víspera ni las precipitaciones registradas en la madrugada de este domingo impidieron que cientos de personas procedentes de distintas provincias del país respondieran al llamado de la Coalición Enriquillo y se movilizaran en Barahona para exigir la protección del Bahoruco Oriental, rechazar las actividades mineras en esa zona montañosa y reclamar respuestas a viejas demandas de las comunidades del Suroeste.
La convocatoria provocó una profunda reverberación en el tejido social de la región, evidenciando el creciente nivel de organización de sectores comunitarios, ambientales, religiosos, campesinos, estudiantiles y profesionales que convergieron en una misma causa.
Desde tempranas horas comenzaron a llegar delegaciones de Santo Domingo, San Cristóbal, Peravia, Azua, San José de Ocoa, San Juan y otras provincias, las cuales fueron recibidas en el Cruce de Cabral antes de desplazarse en caravana hasta la Plaza Duarte, próximo al Arco del Triunfo, donde inició formalmente la movilización.
La marcha recorrió varias de las principales calles de la ciudad, incluyendo el malecón de Barahona, donde opera la empresa Belfond Enterprise en actividades de exportación de materiales. Durante el recorrido, la manifestación estuvo acompañada por un amplio contingente policial y militar, sin que se registraran incidentes.
Defensa de la principal reserva de agua
Durante la lectura del manifiesto, realizada en el Parque Central Luis E. Del Monte por el coordinador de la Coalición Enriquillo, Leonardo Mercedes (Leo), los participantes insistieron en que el Bahoruco Oriental constituye la principal reserva hídrica de Barahona y una de las más importantes de toda la región Enriquillo.
Recordaron que en esa zona nacen más de 23 ríos y arroyos que abastecen acueductos, sistemas de riego y comunidades rurales y urbanas, razón por la cual consideran incompatible la expansión de actividades extractivas con la preservación de los recursos naturales.
Los manifestantes expresaron preocupación por las concesiones mineras otorgadas en la zona y señalaron que las operaciones desarrolladas en comunidades como Las Filipinas y Santa Elena representan riesgos para ecosistemas de gran valor ambiental.
Cuestionan exportación de materiales
Otro de los puntos centrales de la protesta fue el rechazo a la exportación de materiales minerales a través del puerto de Barahona.
Los convocantes sostienen que el transporte constante de materiales desde las áreas de extracción hasta la terminal marítima genera emisiones de polvo que afectan sectores urbanos de la ciudad y deterioran la calidad ambiental.
Por esa razón solicitaron al presidente Luis Abinader disponer el cese de estas exportaciones por el puerto local y evaluar la construcción de una terminal especializada para actividades industriales fuera del casco urbano.
Monte Grande sigue siendo una prioridad
La Coalición Enriquillo también reiteró la necesidad de concluir las obras complementarias del Proyecto Múltiple Presa de Monte Grande.
Entre sus demandas figura el inicio de los procesos de licitación para ejecutar las infraestructuras pendientes, especialmente el sistema de riego, considerado fundamental para que la obra alcance los objetivos productivos para los cuales fue concebida.
Asimismo, reclamaron el cumplimiento de acuerdos suscritos con agricultores afectados por la construcción de la presa y con productores agrícolas de distintas comunidades de la región.
Reclamos ambientales y sociales
Durante la jornada también fueron planteadas preocupaciones relacionadas con la contaminación ambiental, el manejo de los recursos hídricos y la ocupación de terrenos agrícolas.
Los participantes demandaron una mayor intervención de las autoridades para garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente y reclamaron la elaboración de un plan integral para la recuperación de la Laguna de Rincón, considerada uno de los humedales más importantes del país.
El mensaje al Gobierno
Al concluir la movilización, los organizadores reiteraron su exigencia de paralizar las actividades mineras en el Bahoruco Oriental, revisar las concesiones otorgadas en la zona, concluir integralmente el Proyecto Monte Grande y adoptar políticas públicas orientadas al fortalecimiento de la producción agrícola y la protección de los recursos naturales.
La marcha concluyó sin incidentes, pero dejó un mensaje claro: las organizaciones sociales y ambientales del Suroeste aseguran estar dispuestas a mantener la movilización y el diálogo institucional hasta obtener respuestas concretas a sus demandas.





























