BARAHONA.-
Lo que para algunos podría interpretarse como una acción de responsabilidad ambiental, para muchos barahoneros y barahoneras constituye una muestra de oportunismo. La limpieza realizada en el malecón de Barahona por personal vinculado a empresas que transportan materiales hacia el puerto local ha sido calificada por amplios sectores de la comunidad como una auténtica “burla”.
La jornada de limpieza se produjo apenas días antes de la marcha convocada para este domingo por la Coalición Enriquillo y organizaciones ambientales, movilización que busca llamar la atención sobre los daños ecológicos y ambientales que, según denuncian, afectan a la región Enriquillo.
La reacción ciudadana no se hizo esperar. Muchas personas expresaron sorpresa al observar a decenas de trabajadores armados con escobas, palas y otros utensilios retirando polvo, sedimentos y residuos acumulados durante meses en el principal espacio de recreación, movilidad y encuentro social de la provincia.
“Ahora quieren limpiar lo que llevan meses ensuciando”
La crítica más recurrente entre residentes consultados es que la limpieza ocurre después de meses de denuncias sobre la gran cantidad de camiones que cada día transportan materiales desde comunidades como Tamayo, Canoa y otras localidades de la cuenca del río Yaque del Sur hasta el puerto de Barahona para fines de exportación.
Los comunitarios sostienen que durante ese trayecto los vehículos dejan a su paso partículas de polvo y residuos que terminan depositándose en calles, aceras, viviendas, negocios y en el propio malecón.
Para muchos ciudadanos, la decisión de limpiar precisamente en la víspera de una movilización ambiental evidencia un intento de mejorar la imagen de las empresas cuestionadas, sin enfrentar las causas reales del problema.
El “escrúpulo de María Gargajos”
La situación ha llevado a muchos barahoneros a recordar a “María Gargajos”, un popular personaje del imaginario dominicano que presumía de ser extremadamente limpia, pero que para comprobar si el aceite estaba caliente escupía dentro del sartén.
“Eso es exactamente lo que están haciendo. Ensucian durante meses y luego quieren aparentar preocupación limpiando un día”, comentó un ciudadano mientras observaba las labores en el malecón.
A juicio de diversos sectores, las empresas involucradas exhiben el mismo “escrúpulo de María Gargajos”: intentan proyectar una imagen de responsabilidad ambiental mientras continúan desarrollando actividades que generan preocupación entre las comunidades.
El problema va más allá de barrer las calles
Ambientalistas y dirigentes comunitarios consideran que los problemas que enfrenta Barahona no se resuelven con operativos ocasionales de limpieza.
Entienden que el debate debe centrarse en la regulación efectiva de las operaciones de transporte y exportación de materiales, el control de las emisiones de polvo, la protección de las fuentes acuíferas y la preservación de ecosistemas estratégicos para la región.
“El problema no es la suciedad que recogen hoy; el problema es la contaminación que se produce todos los días”, expresó uno de los activistas consultados.
Contexto de la marcha
La limpieza ocurre en momentos en que crece la expectativa por la marcha convocada para este domingo en Barahona por organizaciones sociales, comunitarias y ambientales de la región Enriquillo.
Entre las principales demandas de los convocantes figuran el cese de las operaciones extractivas que, según denuncian, desarrolla la minera canadiense Belfond Enterprise en el Bahoruco Oriental, así como una revisión de otras actividades industriales que consideran perjudiciales para los recursos naturales y la salud de la población.
Los organizadores sostienen que la explotación minera, la exportación de materiales a granel por el puerto de Barahona, la presión sobre las fuentes de agua y otros proyectos extractivos representan amenazas para la biodiversidad, la ecología y el desarrollo sostenible del Suroeste.
Por ello, consideran que la solución no pasa por acciones cosméticas o coyunturales, sino por enfrentar de raíz las causas que generan contaminación ambiental y deterioro de los recursos naturales.
Mientras tanto, la imagen de brigadas limpiando el malecón ha generado más cuestionamientos que aplausos entre una población que reclama respuestas de fondo a los desafíos ambientales que enfrenta Barahona y toda la región Enriquillo.




























