Santo Domingo.- El exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur), general de brigada Juan Carlos Torres Robiou, siente cierta preocupación porque le mencionan en el caso Coral, pero está preparado para enfrentar cualquier acusación, porque no tiene relación con actos de corrupción.
En entrevista, transmitida anoche por CDN, Canal 37, Torres Robiou dijo que aunque gran parte de la sociedad lo tilda de culpable por su mención en el expediente de la Operación Coral, está en disposición de dilucidar el caso como disponga en Ministerio Público (MP).
El militar reveló fue contactado, «‘aunque informal», por la directora de Persecución del Ministerio Público, Yeni Berenice Reinoso, quien lo invitó a pasar por su oficina.
Dijo que cuando eso pasó sintió cierta preocupación, “porque cuando el MP llama a alguien que es funcionario hay razón para uno preocuparse”.
Indicó que cuando acudió a la oficina de Reinoso le cuestionó sobre un apartamento y su relación con el general Adán Cáceres Silvestre, exjefe de la seguridad presidencial del expresidente Danilo Medina y quien está preso, acusado de ser la cabeza de un entramado de corrupción contra el Estado dominicano.
Dijo que conoció a Cáceres en la academia militar, que su relación ha sido en lo profesional, ya que como generales y como directores de instituciones de seguridad, han tenido constantes acercamientos y relaciones de amistad.
Cuestionado sobre sus posibles negocios con el general Cáceres, aclaró que en ningún momento sucedió y que tampoco sabía de la relación con la pastora Rossy Guzmán.
Al referirse a la vivienda en Las Terrenas, que rentó por US$3,000 cada mes, explicó que fue por esa vía que conoció a la pastora, que adquirió ese inmueble, para luego pasárselo a él en calidad de inquilino.































