Santo Domingo, RD. –
El arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, aseguró que la corrupción le ha costado al país una gran cantidad de recursos que, de haberse utilizado correctamente, habrían evitado la necesidad de impulsar nuevas reformas fiscales.
El prelado sostuvo que si el dinero que se ha “malgastado, mal utilizado o tomado” hubiese permanecido en el país para ser invertido en áreas productivas y de desarrollo, la República Dominicana estaría hoy en mejores condiciones económicas.
“Se ha perdido mucho dinero por la corrupción, y si todo ese dinero se hubiese dejado en el país para producir, no tuviéramos que hacer tantas reformas”, expresó el líder religioso.
Morel Diplán lamentó que, debido al manejo indebido de los recursos públicos por parte de algunos funcionarios y dirigentes, otros sectores de la población tengan que asumir las consecuencias mediante ajustes económicos.
“Otros tienen que pagar lo que otros hermanos han utilizado indebidamente cuando les dieron una responsabilidad para administrar correctamente esos bienes y dar calidad de servicios a la sociedad y al país”, indicó.
Entrevistado por el periodista Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA, que se transmite por Telesistema Canal 11 y TV Quisqueya para los Estados Unidos, el obispo reconoció que la reforma fiscal sometida por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional tendrá un impacto sobre la población.
No obstante, pidió una mayor dosis de conciencia y responsabilidad a la clase política y a quienes administran el Estado, a fin de evitar que las cargas económicas recaigan sobre los sectores más vulnerables.
El religioso recordó que el país se encamina hacia un nuevo proceso electoral y expresó su deseo de que quienes aspiren a dirigir los destinos de la nación tengan como norte una gestión transparente y eficiente.
A su juicio, la población se encuentra cansada de las malas administraciones, del dinero malgastado y de la concentración de recursos en pocas manos, mientras existen grandes necesidades sociales que requieren atención.
“Hay gente que ya no puede sacrificarse más, no puede dar más porque llegó al límite”, advirtió el arzobispo coadjutor.
Asimismo, se mostró confiado en que el país podrá superar la actual situación económica y mejorar la calidad de vida de la población, siempre que exista un mayor compromiso de los sectores políticos y de quienes tienen mayores posibilidades de contribuir.
Morel Diplán insistió en que combatir la corrupción y administrar adecuadamente los recursos públicos son elementos fundamentales para preservar la estabilidad económica y evitar que la ciudadanía tenga que asumir mayores sacrificios.
“Si todos cooperáramos, funcionarios, políticos y quienes dirigen, no tendríamos que hacer tantos esfuerzos ni sacrificar a otros para tratar de mantener la estabilidad macroeconómica”, concluyó.

































