BARAHONA, RD.–
La directora médica del Hospital Regional Docente Universitario Jaime Mota, Grasiela Lafontaine, atribuyó las deficiencias que presenta el principal centro de salud del Suroeste a problemas estructurales acumulados durante años.
Al mismo tiempo Lafontaine defendió las acciones ejecutadas desde que asumió la dirección médica del hospital hace casi un año.
Las declaraciones fueron ofrecidas luego de las denuncias públicas sobre las condiciones de infraestructura, el sistema eléctrico, el alcantarillado, la climatización y otras áreas del centro asistencial, que han generado preocupación entre pacientes, familiares y personal de salud.
Hospital Jaime Mota: directora afirma que los problemas no son recientes
En una publicación difundida a través de redes sociales, Lafontaine sostuvo que las dificultades que enfrenta el hospital no se originaron durante su gestión.
«Es importante reconocer que muchos de los problemas que enfrenta este centro de salud, como las deficiencias en la infraestructura y el sistema eléctrico, son situaciones que vienen de muchos años atrás y no pueden resolverse de manera inmediata», expresó.
Sin embargo, diversos sectores han cuestionado que, desde que asumió la dirección médica en octubre del pasado año, los problemas del hospital no solo persisten, sino que se han agravado, afectando la calidad de los servicios que reciben los usuarios de las provincias Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales.
Cuestionan prioridades de la gestión
Mientras pacientes y familiares denuncian dificultades relacionadas con la falta de medicamentos, escasez de insumos médicos, averías en equipos, problemas eléctricos y condiciones sanitarias, la directora médica destacó entre los logros de su administración el embellecimiento del área de parqueos, la señalización interna del hospital y la instalación de un nuevo sistema de alumbrado en las áreas exteriores.
Estas acciones han generado críticas entre ciudadanos que consideran que las prioridades deben concentrarse en resolver las deficiencias que impactan directamente la atención médica y el funcionamiento de los servicios hospitalarios.
Las recientes denuncias sobre interrupciones del servicio eléctrico, rebosamiento de aguas residuales y deficiencias en la climatización han reavivado el debate sobre la necesidad de una intervención integral del principal hospital de referencia de la región Enriquillo.



























