Tomás Aquino Méndez
Ahora que se ve más de cerca el desarrollo turístico en Pedernales, es momento de detenernos, reflexionar y mirar hacia el futuro con responsabilidad. Escuchar que habrá miles de empleos directos e indirectos genera entusiasmo. Todos queremos el desarrollo de la zona.
Pero ese desarrollo turístico en Pedernales no llegará solo. Requiere personal capacitado, profesionales en distintas áreas y una estructura que hoy no está completamente lista para responder a la demanda que se avecina.
La realidad es que la mano de obra local podría resultar insuficiente frente a la magnitud del crecimiento, lo que implicará la llegada de trabajadores de otras regiones. Esto plantea retos sociales, económicos y culturales que deben ser asumidos desde ahora.
En ese contexto, resulta fundamental concluir sin más retrasos obras clave como el proyecto Monte Grande, que no solo reforzaría el turismo, sino que garantizaría agua potable y energía para toda la región. Monte Grande y Pedernales van de la mano en esta visión de desarrollo.
El turismo traerá visitantes con distintas culturas, costumbres y exigencias. Esto no es negativo, pero sí implica que debemos prepararnos para manejar esa realidad de forma inteligente, sacando el mayor provecho posible para el bienestar colectivo.
La preocupación es clara: estamos viendo el crecimiento económico que promete el turismo, pero no nos estamos preparando adecuadamente para lo que viene. Debemos comenzar desde ahora a mirar más allá del entusiasmo inmediato y entender que el verdadero desafío está en sostener ese desarrollo.
Pedernales, con poco más de 13 mil habitantes, experimentará una transformación profunda. La región entera cambiará. Por eso, tanto los residentes como quienes llegarán en busca de oportunidades deben formarse y educarse para insertarse en esta nueva dinámica.
Desde el obrero hasta el empresario, todos deben asumir un compromiso con la capacitación. Es ahora cuando debe iniciarse ese proceso para evitar que el cambio nos tome por sorpresa.
Se anunció la instalación de una escuela de formación técnica que aún no se materializa. Mientras tanto, el plan turístico avanza. Sin embargo, Monte Grande sigue sin despegar completamente, debido a la falta de obras complementarias como canales de riego, sistema de trasvase y equipos para la generación eléctrica.
El desarrollo turístico en Pedernales no puede avanzar de manera aislada. Necesita infraestructura, planificación y educación.
Monte Grande y Pedernales son dos metros para el sur, dos pilares que deben avanzar juntos para garantizar un crecimiento real y sostenible.
Cumpla con el Suroeste, señor Presidente.



























