Economía | Comercio
SANTO DOMINGO, RD. –
El Gobierno dominicano eliminó el arancel de 20 % aplicado a las cuotas de arroz importadas desde Estados Unidos, mediante el decreto 635-26, firmado por el presidente Luis Abinader el pasado 9 de septiembre.
La nueva disposición deroga el decreto 624-24, que había establecido un arancel de 20 % ad valorem —calculado sobre el valor del producto— para las cuotas de importación de arroz procedentes de Estados Unidos.
La decisión se produjo el mismo día en que el presidente estadounidense Donald Trump había solicitado el levantamiento de la medida, bajo el argumento de que con ello República Dominicana cumpliría sus obligaciones de acceso al mercado dominicano para el arroz estadounidense dentro del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (CAFTA-DR).
Gobierno había defendido protección a producción nacional
La eliminación del arancel modifica una medida que el propio Gobierno dominicano había justificado bajo el argumento de proteger la producción nacional de arroz.
Entre los considerandos del decreto 624-24, ahora derogado, se establecía que el país debía preservar su capacidad productiva interna para garantizar un abastecimiento constante y seguro de alimentos a la población.
El Gobierno también había señalado que una eventual afectación de la producción nacional de arroz comprometería intereses esenciales del Estado dominicano, debido a la importancia de este cultivo para la estabilidad social y económica del país.
En ese momento, la disposición destacaba además el peso de la actividad arrocera en las 21 provincias dominicanas dedicadas a este cultivo.
Una decisión con impacto en el sector arrocero
La eliminación del arancel abre nuevamente el mercado dominicano a las cuotas de arroz estadounidense sin el gravamen de 20 % que había sido establecido en el decreto anterior.
La medida coloca en el centro del debate el equilibrio entre el cumplimiento de los compromisos comerciales internacionales asumidos por República Dominicana y la protección de la producción agrícola nacional.
El arroz constituye uno de los principales productos de la dieta dominicana y su producción involucra a miles de productores, trabajadores y actores de la cadena agroalimentaria.
La decisión, por tanto, podría generar nuevas discusiones entre autoridades, productores y representantes del sector arrocero sobre sus posibles efectos en la producción nacional, los precios y la competencia con el arroz importado.
































