SANTO DOMINGO, RD. –
Más de 300 representantes de organizaciones políticas y sociales participaron en la Conferencia Dominicana de Solidaridad con Cuba, donde reafirmaron su respaldo al pueblo cubano, a su soberanía y a su derecho a vivir en paz.
Durante el encuentro también fueron rechazadas las medidas de presión, aislamiento y hostilidad contra Cuba que los participantes atribuyen al Gobierno de Estados Unidos.
En la actividad expusieron el embajador de Cuba en República Dominicana, Ángel Arzuaga, y el profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), doctor Ángel Veras Aybar, quienes abordaron los vínculos históricos entre los pueblos dominicano y cubano y distintos episodios compartidos por ambas naciones.
La conferencia recordó la participación de combatientes cubanos en las expediciones de Constanza, Maimón y Estero Hondo, ocurridas en 1959, y destacó figuras vinculadas a la historia de solidaridad entre ambos pueblos, entre ellas Hatuey, Máximo Gómez, Enrique Jimenes Moya y Pichirilo Mejía.
La actividad se realizó el domingo 20 de septiembre en la Cooperativa Nacional de Maestros, en Santo Domingo Este, y concluyó con la presentación de una declaración de solidaridad.
Cuestionan políticas de Estados Unidos hacia Cuba
La declaración sostiene que, desde el triunfo de la Revolución Cubana, Estados Unidos ha aplicado medidas económicas y comerciales contra Cuba, cuyos efectos, según los participantes, han incidido en el acceso de la población de la isla a combustibles, electricidad, medicamentos, alimentos y otros bienes.
Los participantes también expresaron preocupación por las medidas atribuidas al Gobierno de Donald Trump hacia Cuba y rechazaron cualquier eventual intervención militar o acción externa dirigida a provocar un cambio de gobierno en la isla.
Asimismo, reclamaron el fin de las políticas de aislamiento y pidieron a la comunidad internacional mantener las relaciones diplomáticas con Cuba.
Cuestionan expulsión de diplomáticos cubanos
Uno de los puntos de mayor énfasis de la declaración fue la expulsión de diplomáticos cubanos de República Dominicana, decisión adoptada por el Gobierno dominicano en agosto.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano informó entonces que solicitó formalmente el retiro de nueve miembros de la misión diplomática cubana y sus familiares, otorgándoles un plazo de siete días para abandonar el territorio nacional. La Cancillería indicó que la medida se encontraba dentro de las facultades reconocidas al Estado receptor por el derecho internacional y la Convención de Viena, pero no hizo públicos los motivos.
Posteriormente, el presidente Luis Abinader explicó que el Gobierno dominicano había optado por manejar el caso con discreción con el propósito de preservar las relaciones entre República Dominicana y Cuba.
Sin embargo, la declaración de la Conferencia Dominicana de Solidaridad con Cuba atribuyó la decisión a presiones estadounidenses y cuestionó al Gobierno dominicano por disponer la salida del personal diplomático cubano.
“Condenamos muy firmemente que el Gobierno dominicano aceptara la presión del Departamento de Estado de Estados Unidos y dispusiera la expulsión del personal diplomático cubano y sus familiares”, señala el documento.
La posición expresada en la conferencia coincide con la postura pública del Gobierno cubano, que tras la medida acusó a República Dominicana de actuar bajo presión de Washington. No obstante, el Gobierno dominicano no ha confirmado públicamente esa interpretación y ha mantenido reservados los motivos de la decisión.
Reivindican la amistad entre dominicanos y cubanos
La Conferencia concluyó reivindicando los vínculos históricos entre ambos pueblos y destacando la participación de cubanos en episodios de la historia dominicana.
Los organizadores también reclamaron que República Dominicana mantenga sus relaciones diplomáticas con Cuba y expresaron su oposición a cualquier iniciativa externa que, según plantearon, busque aislar a la isla.
El documento cerró con una declaración de solidaridad:
“¡El pueblo dominicano jamás dejará a Cuba sola, no es una amenaza para Estados Unidos ni el mundo y tiene el derecho a vivir en paz!”


























