Por Benny Rodríguez
BARAHONA, RD.–
Entre coloridos artículos artesanales, fragancias naturales y creatividad convertida en oportunidad, las historias de Ofelia Méndez y Katty Macdonal sobresalen como ejemplos de esfuerzo, resiliencia y empoderamiento femenino durante la Feria Cultural de la Región Enriquillo, organizada por el Ministerio de Cultura.
Ambas mujeres han logrado transformar sus talentos en herramientas de sustento familiar, en una región donde emprender representa no solo una alternativa económica, sino también una vía de independencia y superación personal.
La actividad, celebrada en el Recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en Barahona, bajo la coordinación del Ministerio de Cultura, reunió a emprendedores, artesanos y gestores culturales del Suroeste dominicano.
Emprender para salir adelante
Desde su espacio de exhibición, Ofelia Méndez presentó jabones artesanales, cremas, lociones y productos de cuidado personal elaborados de manera natural y personalizada.
La emprendedora explicó que inició el proyecto motivada por el deseo de generar ingresos propios y alcanzar autonomía económica.
“Las mujeres tenemos capacidad para emprender y salir adelante. Muchas veces solo necesitamos una oportunidad y creer en nosotras mismas”, expresó.
Méndez indicó que utiliza redes sociales y plataformas digitales para promocionar y comercializar sus productos, estrategia que le ha permitido ampliar su clientela y mantener pedidos constantes.
Aseguró que detrás de cada artículo existe inversión, creatividad y disciplina, debido a los costos de fabricación y materiales, aunque considera que el esfuerzo ha valido la pena porque le permite contribuir al bienestar de su familia.
Sandalias artesanales como fuente de ingresos
Mientras tanto, Katty Macdonal encontró en la fabricación de calzados femeninos una oportunidad de crecimiento y estabilidad económica.
Su historia comenzó hace ocho años, luego de participar en un curso-taller impartido en el Centro Cultural María Montez, donde aprendió las técnicas básicas para confeccionar sandalias artesanales.
Con el tiempo fue perfeccionando sus conocimientos hasta convertir esa habilidad en una de sus principales fuentes de ingresos.
“Muchas veces creemos que no podemos, pero sí se puede. Lo importante es comenzar, aprender y seguir luchando”, afirmó Macdonal.
Mujeres que impulsan la economía local
Ambas emprendedoras coinciden en que existe un creciente interés en el mercado dominicano por los productos artesanales y personalizados, especialmente aquellos relacionados con el cuidado corporal y la confección manual.
La presencia femenina en la feria evidenció además el papel cada vez más importante que desempeñan las mujeres en la economía local del Suroeste.
En provincias donde persisten limitaciones laborales y pocas oportunidades de empleo, el emprendimiento femenino se ha convertido en una alternativa para generar ingresos y fortalecer la autonomía económica.
Más allá del aporte financiero, iniciativas como estas también ayudan a fortalecer la autoestima, la independencia y la capacidad de muchas mujeres para transformar sus vidas.
Coraje y perseverancia en el Suroeste
En medio de desafíos económicos y sociales, Ofelia Méndez y Katty Macdonal consideran que más mujeres deben perder el miedo a emprender y apostar por sus capacidades.
Entienden que el talento, la disciplina y la perseverancia pueden abrir caminos incluso en escenarios difíciles.
La feria cultural también incluyó exposiciones artesanales, recitales poéticos y presentaciones artísticas que resaltaron la identidad cultural de la región Enriquillo.
Sin embargo, para muchas asistentes, uno de los mayores valores del evento fue la posibilidad de crear redes de apoyo entre mujeres emprendedoras y motivar a otras a desarrollar iniciativas propias.






























