Bautista López García
Asumo la candidatura a la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo con profunda serenidad, fruto de la experiencia acumulada y de una reflexión constante sobre el sentido de la labor académica.
Comprendo que educar, investigar y servir no son actos improvisados, sino procesos que requieren equilibrio, prudencia y claridad de propósitos.
Desde esa convicción, me presento con la tranquilidad de quien conoce sus responsabilidades y con la firme disposición de contribuir al desarrollo institucional desde una perspectiva ética y constructiva.
Este pacto con la responsabilidad social se sustenta en una actitud mesurada y en la confianza en el trabajo bien hecho, entendiendo que los desafíos del ámbito académico se enfrentan con paciencia, diálogo y rigor intelectual.
Estoy preparado para asumir esta responsabilidad con madurez, promoviendo un entorno de respeto, reflexión y crecimiento colectivo, donde cada acción esté guiada por la coherencia, el compromiso y el servicio a la sociedad.
Adopto este reto convencido de la importancia de fomentar una cultura académica basada en la calidad y la pertinencia social. Mi compromiso es aportar al fortalecimiento institucional, impulsar iniciativas transformadoras y acompañar la formación de profesionales íntegros, capaces de incidir positivamente en su entorno.
La extensión universitaria como puente con la sociedad
En este contexto, la extensión universitaria en la UASD debe consolidarse como un puente efectivo entre la academia y la sociedad.
No se trata únicamente de proyectar conocimientos, sino de escuchar, dialogar y construir soluciones junto a las comunidades, especialmente aquellas históricamente excluidas.
La extensión, bien entendida, articula saberes, promueve la inclusión y fortalece el tejido social. Por ello, su gestión exige visión estratégica, sensibilidad social y capacidad de articulación con los distintos sectores nacionales.
Compromiso con una gestión ética y transformadora
Aspirar a la Vicerrectoría de Extensión para el período 2026–2030 implica asumir el desafío de fortalecer la institucionalidad desde una perspectiva ética, participativa y orientada a resultados. En ese sentido, reafirmo mi compromiso con una gestión transparente, abierta al diálogo y centrada en el bien común.
Como pasado decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, conozco la importancia de construir consensos y de promover iniciativas que respondan a las necesidades reales de la sociedad dominicana.
La extensión universitaria en la UASD, más que una función, es una responsabilidad histórica. Asumirla con serenidad, compromiso y visión de futuro es el camino para seguir aportando al desarrollo del país.

































