El Movimiento Popular Dominicano (MPD) fijó este martes una posición radical de rechazo frente al proyecto minero Romero, calificándolo como un atentado contra la ecología y la supervivencia humana en la provincia de San Juan.
Mediante un comunicado de su Comisión Política, la organización de izquierda responsabilizó directamente al gobierno del presidente Luis Abinader y al ingeniero Luis Santana Pereyra, ejecutivo de Gold Quest Mining Corporation, por el potencial colapso del «Granero del Sur».
El MPD, de línea marxista-leninista, advirtió que la explotación de oro en la zona alta de San Juan producirá desastres naturales similares o peores a los registrados en Cotuí, afectando de manera irreversible la agricultura y las fuentes acuíferas de la región.
Apoyo a la «bravura» de los comunitarios
La organización saludó la reciente protesta llevada a cabo por comunitarios sanjuaneros, donde ejecutivos de la minera canadiense se vieron obligados a retirarse ante el rechazo masivo. El MPD calificó esta acción de masas como «justa y correcta».
Argumentos centrales del rechazo:
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Colapso Agrícola: Aseguran que la minería es incompatible con la vocación agrícola de San Juan y que el proyecto Romero destruiría el sistema productivo local.
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Defensa del Agua: Bajo la consigna «¡El agua vale más que el oro!», el partido resalta que la prioridad debe ser la preservación de los recursos hídricos para el consumo humano y el riego.
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Modelo Extractivista: El MPD denuncia que el sistema corporativo minero solo busca extraer riqueza sin dejar beneficios reales a las comunidades, provocando en cambio daños ecológicos permanentes.
Llamado a la militancia y resistencia
La Comisión Política del Comité Central del MPD exhortó a toda su militancia a integrarse a las prácticas de rechazo contra la minera Gold Quest y a unirse a las organizaciones populares que mantienen la lucha en la región Suroeste.
«Sabemos que de permitirse el proyecto Romero, San Juan de la Maguana como granero del sur colapsará», sentenció la organización política en su nota de prensa.
La postura del MPD se suma a un creciente bloque de resistencia en San Juan que incluye a organizaciones campesinas, religiosas y profesionales, quienes sostienen que la minería en la cabecera de la cuenca del río San Juan pondría en peligro el suministro de agua para toda la región.

































