SANTO DOMINGO, RD. –
La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) mantiene su decisión de retirar los dispositivos de pago electrónico o verifones de las estaciones afiliadas, mientras varias instituciones del Estado procuran encontrar una salida al conflicto con los proveedores de estos servicios.
El director ejecutivo del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), Eddy Alcántara, informó que el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) encabeza las gestiones para alcanzar un acuerdo entre las partes.
En las conversaciones participan, además de Pro Consumidor, otras instituciones públicas interesadas en evitar que las diferencias entre los detallistas de combustibles y las entidades vinculadas al sistema de pagos electrónicos terminen afectando a los usuarios.
La preocupación: que el consumidor tenga menos opciones
Alcántara llamó a los directivos de Anadegas a actuar con sensatez y permitir que las autoridades continúen trabajando en la búsqueda de una solución.
“El consumidor no puede resultar afectado”, sostuvo el funcionario, al considerar necesario que las partes alcancen un acuerdo que permita preservar las alternativas de pago disponibles en las estaciones de combustibles.
Pro Consumidor, según explicó su titular, mantiene conversaciones con representantes de Anadegas y da seguimiento a las gestiones que desarrollan las instituciones oficiales involucradas.
La preocupación de las autoridades se concentra en que el conflicto termine trasladándose a quienes acuden diariamente a las estaciones para adquirir combustibles y utilizan tarjetas de crédito o débito como medio de pago.
Anadegas anuncia retiro de los verifones
La posición de Pro Consumidor se produce luego de que Anadegas anunciara que retirará los verifones de más de 700 estaciones afiliadas a la organización a partir del próximo 25 de septiembre.
La medida podría modificar las opciones de pago disponibles para los consumidores en cientos de estaciones de servicio del territorio nacional.
Aunque las autoridades procuran evitar que el desacuerdo escale, hasta el momento la organización de detallistas mantiene su posición de no recibir tarjetas de crédito mediante estos dispositivos.
El proceso busca encontrar una fórmula que permita resolver las diferencias entre los actores involucrados sin reducir las alternativas de pago de los consumidores.
Alcántara reiteró que las autoridades continuarán dando seguimiento a las conversaciones y llamó a las partes a alcanzar un entendimiento antes de que la medida anunciada entre en vigencia.
La discusión, por tanto, no se limita al funcionamiento de los dispositivos electrónicos: también pone sobre la mesa el acceso de los consumidores a distintas modalidades para pagar los combustibles, un servicio de uso cotidiano para miles de personas.




























