El dirigente político y jurista Francisco Domínguez Brito consideró este jueves que, si bien el teletrabajo representa una oportunidad de oro para modernizar la economía nacional, su implementación real está «asfixiada» por un marco normativo excesivamente rígido y burocrático.
Al reaccionar a las recientes declaraciones del presidente Luis Abinader sobre incentivar el trabajo a distancia ante la crisis energética global, Domínguez Brito señaló que las regulaciones actuales dificultan la adopción de esta modalidad, reduciendo su efectividad tanto para empleadores como para trabajadores.
El análisis de Domínguez Brito teletrabajo República Dominicana se coloca así en el centro del debate sobre la reforma laboral necesaria.
Crítica a la rigidez del código actual
Para el exprocurador, disposiciones como la exigencia de contratos escritos con cláusulas extremadamente complejas limitan la agilidad que requiere el mundo digital.
En ese sentido, abogó por simplificar los acuerdos entre las partes para permitir una mejor adaptación en horarios y condiciones laborales.
“El avance de la tecnología, la inteligencia artificial y las nuevas plataformas exigen un entorno más flexible. Menos burocracia y más flexibilidad: solo así podemos hablar de teletrabajo”, expresó de manera contundente.
Hacia un esquema basado en principios
Domínguez Brito propuso sustituir los marcos legales «estáticos» por un esquema basado en principios generales que pueda ajustarse con facilidad a los cambios tecnológicos constantes.
Según el dirigente, el país no puede desaprovechar el potencial del trabajo a distancia como herramienta de desarrollo económico.
Subrayó que el Estado debe crear incentivos reales y condiciones de conectividad que permitan que el teletrabajo sea una opción viable y no un laberinto de trámites legales que desincentiven la productividad.































