El secretario de Finanzas y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo, Daniel Toribio, calificó como «preocupante» la reciente escalada en los precios de los carburantes y denunció que el problema de fondo en la República Dominicana radica en la absoluta falta de claridad en la metodología para fijar dichos costos.
El economista y dirigente político señaló que, a pesar de los constantes anuncios de subsidios millonarios por parte del Poder Ejecutivo, no existe una regla técnica verificable que explique al ciudadano común cuándo se aplican estas ayudas o bajo qué criterios se decide trasladar el aumento al consumidor final.
En ese sentido, la Fuerza del Pueblo exige transparencia en el precio de los combustibles en República Dominicana, el cual se convierte en un reclamo central ante la incertidumbre económica.
Promesas incumplidas y leyes engavetadas
Toribio recordó que desde el año 2021, el presidente Luis Abinader prometió una modificación integral a la Ley de Hidrocarburos 112-00.
Sin embargo, lamentó que, aunque el proyecto llegó a las cámaras legislativas, nunca fue aprobado ni implementado para revisar la estructura real de costos que pagan los dominicanos.
“El país tiene derecho a saber cuál es el criterio técnico que guía estas decisiones. Sin reglas claras, solo se genera incertidumbre y desconfianza”, afirmó Toribio.
Impacto directo en la canasta básica
Para la organización opositora, el esquema actual de «subsidios discrecionales» impide que la población entienda cómo se construye el precio semanal en la bomba.
Esta opacidad, según advierte la Fuerza del Pueblo, impacta en cadena a:
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Transporte público y privado: Elevando los costos de movilidad.
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Canasta básica familiar: Por el aumento en los fletes de productos agrícolas.
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Estructura productiva: Afectando la competitividad de las empresas nacionales.
El llamado a la rendición de cuentas
La Fuerza del Pueblo -en ese sentido- instó al Gobierno a publicar de manera periódica todos los componentes del precio, incluyendo la paridad de importación, los márgenes de beneficio y los impuestos correspondientes.
«Los ciudadanos no piden combustibles baratos sin base; piden saber qué pagan, por qué lo pagan y bajo qué reglas», concluyó el experto económico.































