Santo Domingo, RD. –
El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Antonio Ciriaco, advirtió que los subsidios destinados por el Gobierno dominicano a los combustibles y la electricidad podrían elevarse hasta los RD$50 mil millones si se prolonga la crisis internacional y continúan altos los precios del petróleo.
Durante una entrevista concedida este sábado al periodista Cristian Jiménez en el programa Encuentro Extra, transmitido por Color Visión, canal 9, el economista explicó que el Estado dominicano ha tenido que redireccionar importantes partidas presupuestarias para sostener los subsidios y evitar mayores impactos sociales.
“El Gobierno incrementó el subsidio a los combustibles en más de RD$10 mil millones adicionales. Inicialmente se habían presupuestado RD$13,500 millones y ahora estamos hablando de unos RD$23,500 millones solo para combustibles”, afirmó.
El académico señaló que actualmente el subsidio semanal ronda entre RD$1,200 y RD$1,400 millones, debido a que el barril de petróleo se mantiene cercano a los 100 dólares.
“Si ese conflicto internacional se prolonga y se mantiene ese promedio, el subsidio podría dispararse prácticamente a RD$50 mil millones”, alertó Ciriaco.
El decano de la FCES consideró que el Gobierno ha intentado “compartir la carga” entre subsidios y ajustes parciales en algunos combustibles para evitar una explosión social.
A su juicio, existe un evidente interés del oficialismo en evitar medidas impopulares que puedan generar protestas sociales similares a experiencias ocurridas en otros países de América Latina.
“Hay temor a un estallido social y por eso el Gobierno ha manejado con cautela el tema de una reforma fiscal”, sostuvo.
Ciriaco explicó que uno de los alivios temporales para las finanzas públicas ha sido el incremento de los ingresos provenientes de la minería, especialmente por los altos precios internacionales del oro.
Indicó que, durante el pasado año, el Estado recibió alrededor de RD$30 mil millones adicionales por concepto de impuestos mineros, lo que ayudó parcialmente a compensar el gasto público destinado a subsidios.
Sin embargo, advirtió que la paralización de algunos proyectos mineros, debido a protestas sociales y ambientales, podría limitar futuras fuentes de ingresos para el Estado dominicano.
Entre las alternativas planteadas para enfrentar el incremento del gasto público, el economista mencionó la posibilidad de revisar exenciones fiscales y aplicar impuestos transitorios a sectores económicos que han registrado mayores ganancias.
No obstante, aclaró que cualquier decisión en esa dirección requerirá consenso político y social para evitar impactos negativos sobre la economía nacional.



























