El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, emitió un conmovedor mensaje este viernes, apelando a la fe y a la humanidad para detener la escalada de violencia que consume al Líbano.
Muslim communities are observing Ramadan.
Christian communities are observing Lent.
This is a season for solidarity & generosity.
It breaks my heart to see this period shattered by escalating violence in Lebanon.
This war must stop. pic.twitter.com/UTAejTe0mz
— António Guterres (@antonioguterres) March 13, 2026
En un momento donde coinciden importantes festividades religiosas, el diplomático enfatizó que la tragedia actual contradice los valores de solidaridad que definen esta época.
Guterres recordó que mientras las comunidades musulmanas observan el Ramadán y las cristianas la Cuaresma, el estruendo de las armas ha reemplazado el silencio de la reflexión y la generosidad en el Medio Oriente.
Solidaridad destrozada por la violencia
El máximo representante de la ONU expresó su profundo dolor ante el impacto del conflicto en la población civil, señalando que los periodos sagrados para millones de personas están siendo «destrozados» por los constantes bombardeos y enfrentamientos.
«Me parte el corazón ver cómo este período se ve destrozado por la escalada de violencia en el Líbano. Esta guerra debe terminar», sentenció Guterres en una declaración que busca movilizar a la comunidad internacional.
Un llamado a la generosidad frente al conflicto
El Secretario General subrayó que el Ramadán y la Cuaresma son, por definición, tiempos de solidaridad y generosidad, conceptos que se ven anulados por la persistencia de las hostilidades.
El llamado de la ONU se produce en un contexto de máxima tensión regional, donde la expansión de la guerra amenaza con desestabilizar por completo al Estado libanés.
Impacto en la región y el mundo
El cese de las hostilidades en el Líbano es visto por analistas como un paso crítico para evitar una conflagración regional de mayor escala.
Para la República Dominicana, la estabilidad en esta zona es vital, no solo por la solidaridad con la comunidad libanesa residente en el país, sino por las repercusiones económicas que el conflicto genera en los precios internacionales de la energía.
Guterres instó a las potencias involucradas y a los grupos en conflicto a respetar el carácter sagrado de estos días y a permitir que la ayuda humanitaria llegue a quienes han quedado atrapados en el fuego cruzado.

































