Nueva York
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, reiteró que la crisis en el Oriente Medio no tiene una solución militar, al tiempo que llamó a reactivar de manera urgente las negociaciones diplomáticas entre las partes en conflicto.
“Las negociaciones serias deben reanudarse”, expresó el diplomático, quien además insistió en la necesidad de preservar el cese al fuego y, de ser necesario, extenderlo como vía para evitar una mayor escalada de violencia en la región.
Guterres subrayó que cualquier salida sostenible al conflicto pasa por el diálogo y el entendimiento, en un contexto marcado por tensiones persistentes y un deterioro de la situación humanitaria.
El máximo representante de la ONU ha mantenido una postura firme en favor de soluciones pacíficas, insistiendo en que el camino hacia la estabilidad en Oriente Próximo depende del compromiso real de las partes involucradas con el proceso de negociación.
La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos, mientras organismos multilaterales continúan abogando por el respeto al derecho internacional y la protección de la población civil.
Programa de las Naciones Unidas
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) emitió una advertencia global sobre el impacto devastador que el conflicto en Oriente Medio está teniendo fuera de sus fronteras.
Según el organismo, esta crisis no es solo regional, sino que pone en riesgo la estabilidad de 162 países, cuyas poblaciones más vulnerables enfrentan una amenaza directa de caer en la pobreza extrema.
Alexander De Croo, Administrador del PNUD, fue tajante al describir la velocidad de la destrucción: “Un conflicto puede destruir en pocas semanas lo que los países han construido a lo largo de los años”.





























