Al menos 272 millones de niñas, niños y jóvenes en todo el mundo aún no tienen acceso a una educación de calidad, reveló la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al reiterar que la educación no es un privilegio, sino un derecho humano fundamental.
De acuerdo con el dato que ofrece este organismo internacional, esta cifra representa alrededor del 3.4 % de la población mundial, lo que equivale a casi una de cada treinta personas en el planeta, una realidad que evidencia la magnitud del desafío educativo a nivel global.
A través de un mensaje difundido en su canal oficial de WhatsApp, la ONU subrayó el papel transformador de la educación en la vida de las personas.
“La educación tiene el poder de transformar vidas, permitiendo que todos alcancen su máximo potencial y rompan el ciclo de la pobreza”, expresó la organización.
Sin embargo, calificó como una triste y alarmante realidad que millones de menores y jóvenes continúen excluidos de los sistemas educativos, situación que profundiza las desigualdades sociales y limita las oportunidades de desarrollo sostenible.
La ONU reiteró el llamado a los Estados y a la comunidad internacional para redoblar esfuerzos que garanticen el acceso universal a una educación de calidad, en igualdad de condiciones, y para promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida.
El organismo insistió en que cerrar la brecha educativa es clave para avanzar en la erradicación de la pobreza, la inclusión social y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
































