Las autoridades federales de Estados Unidos presentaron una acusación formal contra Francesca Charles, de 28 años, ciudadana estadounidense residente en Florida; Jacques Pierre, de 32 años; y su hermano Jeff Pierre, de 34 años, ambos ciudadanos haitianos también residentes en Florida, por su presunta participación en una conspiración para contrabandear bienes y enviar ilegalmente armas de fuego con destino a Haití.
Nan jounen 6 janvye an, de(2) sitwayen ayisyen ansanm ak yon(1) sitwayen ameriken nan Eta Florid te jwenn akizasyon ofisyèl, pou konplo yo te fè pou fè pase zam ilegal soti nan peyi Etazini. Akizasyon sila yo vini apre yon sezi ki te fèt an fevriye 2025 nan Repiblik Dominikèn,… pic.twitter.com/4ACEYHmadU
— U.S. Embassy Haiti (@USEmbassyHaiti) January 6, 2026
Los imputados enfrentan cargos por conspiración, contrabando de bienes desde Estados Unidos y envío ilegal de armas de fuego, delitos que conllevan una pena máxima de hasta 20 años de prisión federal, en caso de ser declarados culpables.
De acuerdo con documentos judiciales, en febrero de 2025, funcionarios de la República Dominicana incautaron un cargamento que contenía 18 rifles, cinco pistolas, cargadores, más de 36,000 cartuchos y un silenciador, ocultos dentro de un contenedor enviado desde Miami, Florida, con destino final a Haití.
Las armas de fuego y municiones no figuraban en el manifiesto de embarque, el cual declaraba únicamente artículos domésticos. Posteriormente, agentes de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) determinaron que los acusados fueron los compradores de al menos 20 de las 23 armas de fuego incautadas en el contenedor.
Durante el curso de la investigación, las autoridades establecieron que los imputados adquirieron al menos 46 armas de fuego entre mayo de 2024 y febrero de 2025, la mayoría de ellas de la misma marca y modelo que las recuperadas en la República Dominicana. De ese total, 37 armas fueron compradas entre el 9 de agosto de 2024 y el 10 de febrero de 2025, lo que evidenciaría un patrón de adquisición acelerada.
Los agentes también obtuvieron registros que indican que Jacques Pierre compró dos rifles Barrett calibre .50, armas de uso militar de alta potencia, comúnmente utilizadas por pandillas y organizaciones criminales. Uno de estos rifles fue recuperado en el cargamento incautado en febrero de 2025.
Asimismo, los registros de viaje y envío revelaron que los acusados coordinaban envíos a Haití poco después de adquirir grandes cantidades de armas y luego viajaban al país caribeño en fechas cercanas a la llegada prevista de los cargamentos. Los registros también muestran que los imputados viajaron a la República Dominicana tres días antes de que el contenedor fuera interceptado por las autoridades.
El caso es investigado por la ATF y la HSI, con la asistencia de la Embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe y el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, y está a cargo de la fiscal federal adjunta Elisibeth Adams, del Distrito Medio de Florida.
Este proceso forma parte de la Operación Take Back America, una iniciativa nacional del Departamento de Justicia de Estados Unidos orientada a combatir el crimen organizado transnacional, el tráfico ilegal de armas y la violencia asociada a redes criminales.
Las autoridades recordaron que una acusación formal constituye únicamente una alegación, y que todos los acusados se presumen inocentes hasta que su culpabilidad sea demostrada más allá de toda duda razonable ante un tribunal federal.
































