LA HABANA, Cuba.–
El Gobierno de Cuba condenó la acusación anunciada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el general de Ejército Raúl Castro Ruz, líder histórico de la Revolución cubana, calificándola como una “provocación política” y un acto “despreciable e infame”.
A través de una declaración oficial, las autoridades cubanas afirmaron que el gobierno estadounidense “carece de legitimidad y jurisdicción” para impulsar acciones relacionadas con el derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido en febrero de 1996.
La Habana sostuvo que las aeronaves habían violado en múltiples ocasiones el espacio aéreo cubano entre 1994 y 1996 y aseguró que existían advertencias previas realizadas ante organismos internacionales y autoridades estadounidenses sobre las consecuencias de esas incursiones.
Cuba defiende actuación militar
En el documento, el Gobierno cubano argumentó que la respuesta de las Fuerzas Armadas constituyó un acto de “legítima defensa”, amparado en la Carta de las Naciones Unidas y en convenios internacionales sobre soberanía aérea.
Asimismo, acusó a Washington de ignorar las denuncias presentadas por Cuba ante la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) respecto a las operaciones de Hermanos al Rescate.
Las autoridades cubanas también señalaron que Estados Unidos mantiene una política histórica de hostilidad contra la isla y denunciaron que la acusación forma parte de una estrategia para justificar nuevas medidas de presión y sanciones económicas.
Denuncian bloqueo y amenazas
El Gobierno cubano vinculó la acusación con el endurecimiento del bloqueo económico y las recientes amenazas de sanciones impulsadas desde Washington contra La Habana.
En ese contexto, Cuba reafirmó su compromiso con la defensa de la soberanía nacional y reiteró su respaldo “irrestricto e invariable” a Raúl Castro y a la Revolución cubana.
La declaración oficial concluye asegurando que el pueblo cubano mantendrá su determinación de defender el sistema político y social establecido tras el triunfo revolucionario de 1959.






























