La presidenta del Frente Amplio (FA), María Teresa Cabrera, respondió a las declaraciones del presidente del Partido Revolucionario Moderno José Ignacio Paliza, quien asegura que República Dominicana vive un “cambio” bajo la actual administración del gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Sin embargo, para Cabrera, resulta contradictorio y políticamente insustancial hablar de transformación mientras el partido oficial, pese a tener amplia mayoría congresual, no propicia las reformas estructurales al régimen electoral que pongan freno a la penetración del narcotráfico en las estructuras políticas y generen igualdad de oportunidades para la participación política.
Afirmó -la presidenta del Frente Amplio- que, pese al discurso anticorrupción, el gobierno no promueve ninguna reforma sustantiva para cerrar las vías que permiten que capitales ilícitos financien campañas electorales o asciendan a posiciones de dirección.
“Está muy bien no proteger a los que son apresados por acciones ligadas al narco, pero lo verdaderamente valiente y oportuno, sería impedir que el dinero sucio y sus portadores sigan encontrando cauce para cruzar las puertas de los partidos y ganar posiciones de representación ciudadana, como estamos presenciando en el partido oficial en este momento», señala.
Para lograr esto -afirma- se requieren reformas electorales robustas orientadas a ese propósito, la cual, asegura, el PRM ha podido impulsarla y no lo ha hecho.
“Mientras los partidos sigan aceptando candidatos que exhiben fortunas imposibles de justificar y mientras no exista un régimen electoral con tope de gasto de campaña razonable, que controle estrictamente el origen de los recursos, no hay autoridad moral para hablar de cambio. Lo que existe es continuidad de la permisividad y falta de controles efectivos”, observó.
Asimismo, recordó que el narcotráfico no se inserta en la política de manera espontánea, sino gracias a la complicidad o negligencia de quienes deberían impedirlo.
“El narcotráfico no secuestra la política sin permiso. En cada caso, hay puertas que se abren. Y esas puertas se abrieron en el hoy partido oficial, igual que se abrieron ayer en otros gobiernos. La responsabilidad es compartida, y cada día que pasa sin reformas profundas aumenta la deuda del gobierno con el cambio prometido al país”, sostuvo Cabrera.
Aseguró que no habrá cambio real mientras el sistema político siga siendo vulnerable a la influencia del crimen organizado y mientras la posesión de mucho dinero sea un criterio importante para obtener candidaturas dentro de los partidos.
Cabrera, afirmó, que la posibilidad de ponerle un freno a ese peligro es la reforma integral del régimen electoral dominicano que permita «blindarlo, hacerlo fuerte, justo y equitativo».
































