Santo Domingo.-
El Movimiento Popular Dominicano (MPD) afirmó que la República Dominicana posee la capacidad para producir gran parte del arroz que consume; sin embargo, advirtió que los productores nacionales enfrentan elevados costos de producción, serias dificultades de financiamiento y comercialización, al tiempo que aumenta la presión de las importaciones masivas.
“El arroz es un alimento estratégico para la República Dominicana y su producción constituye un componente esencial de la seguridad alimentaria nacional”, indicó la organización de izquierda en una declaración de su Comisión Política firmada por el vocero nacional del MPD, profesor Fernando Hernández.
El MPD sostiene que proteger al productor y al trabajador agrícola es también proteger al consumidor, al tiempo de plantear que la producción arrocera no depende únicamente de la tierra y del capital: detrás de cada cosecha está el trabajo de miles de hombres y mujeres que siembran, cultivan, cosechan, transportan y procesan el alimento que llega a la mesa de la población. Su fuerza de trabajo constituye una parte esencial de la riqueza generada por esta actividad y debe ser reconocida y protegida.
“No puede garantizarse un precio justo para la población debilitando las condiciones de quienes producen el alimento. Si la producción nacional disminuye, aumentará la dependencia de las importaciones y, con ella, la vulnerabilidad del país frente a los precios y decisiones del mercado internacional”, sostiene la entidad.
Critica subordinación a EE. UU. y desprotección arancelaria
En este contexto, el MPD cuestionó la política del Gobierno dominicano de subordinar crecientemente decisiones fundamentales de la economía nacional a los intereses y exigencias de Estados Unidos.
Como parte de esta subordinación, la organización denunció lo perjudicial que resulta la derogación del Decreto 693-24, una disposición que establecía salvaguardas y mecanismos arancelarios regulatorios para proteger la producción arrocera local ante el desmonte del DR-CAFTA.
La eliminación de esta normativa deja al campo dominicano desprotegido y expuesto a una competencia desleal e inequitativa frente al arroz subsidiado procedente del mercado estadounidense.
“La apertura del mercado arrocero, particularmente frente a la producción estadounidense, debe analizarse no solamente como una cuestión comercial, sino también como parte de una relación de dependencia económica que limita la capacidad del país para definir soberanamente sus políticas agrícolas y alimentarias”, puntualizó el MPD.
Respaldo a las declaraciones de Fenarroz
Asimismo, el MPD expresó su firme respaldo a la posición manifestada por la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), que ha calificado como insuficientes e inoperantes las medidas anunciadas por el Gobierno nacional en su supuesto plan de apoyo al sector.
Coincidiendo con el gremio arrocero, la organización subrayó que ningún fondo o medida paliativa anunciada por las autoridades podrá compensar la profunda asimetría estructural, los subsidios y las desigualdades comerciales a las que son sometidos los productores locales frente a las importaciones norteamericanas.
Para la organización marxista-leninista, cuyo vocero nacional es el profesor Fernando Hernández, la defensa de la producción nacional no significa desconocer la necesidad de precios accesibles para la población, sino enfrentar el problema integralmente: reducir los costos de producción, modernizar la agricultura, fortalecer el crédito, el riego, la investigación y la tecnología, mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores agrícolas y actuar firmemente sobre los mecanismos de intermediación y comercialización.
“El Estado debe defender el interés nacional y garantizar que el desarrollo del sector beneficie también a quienes aportan su trabajo. No puede hablarse de una política nacional del arroz mientras se ignora a la fuerza laboral que hace posible su producción”, subrayó.
¿Qué propone el MPD?
Consideró, además, que la apertura comercial no puede convertirse en un instrumento para debilitar la producción nacional, precarizar el trabajo agrícola y aumentar la dependencia alimentaria. Por ello, planteó una política nacional que articule cuatro objetivos inseparables: proteger al productor, proteger al trabajador agrícola, proteger al consumidor y defender la soberanía alimentaria.
A juicio del MPD, la República Dominicana necesita mantener relaciones comerciales internacionales, pero desde una posición de dignidad que preserve su capacidad de decidir sobre su producción y sus alimentos, por lo que llamó al Gobierno a no confundir la cooperación y el comercio con la subordinación.
“Un país que puede producir sus alimentos debe defender esa capacidad y a quienes hacen posible producirlos. Porque quien pierde el control sobre su producción alimentaria y sobre las condiciones de trabajo de quienes la sostienen, también pierde la capacidad para decidir sobre su propio futuro”, sostiene.
Llamado a la acción
El Movimiento Popular Dominicano (MPD) llamó a su militancia, a las organizaciones comunitarias, del campo, populares, progresistas, de mujeres, medioambientales, profesionales y estudiantiles a promover actividades e incluir en sus demandas reclamar al Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) proteger la producción nacional, garantizar la soberanía alimentaria y romper con la vergonzante política de subordinación a los Estados Unidos.
No obstante, la necesidad de levantar estas demandas, el MPD entiende que el rescate de nuestra soberanía sólo será posible si las organizaciones progresistas y democráticas construimos una alternativa unitaria, con incidencia real en el pueblo para desplazar a los partidos tradicionales en las elecciones presidenciales, congresuales y municipales de 2028.































