WASHINGTON. –
El comandante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), Brad Cooper, aseguró que las fuerzas estadounidenses despejaron de minas las rutas internacionales de navegación del estrecho de Ormuz.
Sin embargo, esa afirmación la rechazan autoridades iraníes. que, aseguran tienen minado el paso marítimo por donde cruza cerca del 20% de los energéticos globales.
Cooper afirmó que las minas habían sido colocadas meses atrás por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) y que las fuerzas estadounidenses desarrollaron durante los últimos meses operaciones para retirarlas de las principales rutas utilizadas por embarcaciones comerciales.
De acuerdo con el comandante estadounidense, las rutas internacionales de navegación se encuentran actualmente abiertas, lo que permitiría mantener el tránsito marítimo por uno de los principales corredores estratégicos para el comercio mundial de energía.
Cooper sostuvo además que las fuerzas estadounidenses han brindado protección coordinada a cerca de 1,500 buques comerciales que atravesaron el estrecho durante los últimos meses.
Según sus declaraciones, esas embarcaciones transportaban alrededor de 750 millones de barriles de crudo destinados a los mercados energéticos internacionales.
Irán contradice versión estadounidense
La versión de Washington fue rechazada por el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, quien aseguró que el estrecho continúa siendo inseguro debido a la presencia de minas y a las medidas militares adoptadas por Teherán.
El funcionario iraní cuestionó la capacidad estadounidense para determinar el estado de las rutas marítimas y sostuvo que Irán conoce mejor que cualquier otro país la ubicación de las minas.
La declaración mantiene la incertidumbre sobre las condiciones reales de navegación en el estrecho de Ormuz, una zona considerada estratégica debido a su importancia para el transporte mundial de petróleo.
Persisten dudas sobre el desminado
A las versiones enfrentadas entre Washington y Teherán se suman informaciones atribuidas a Bloomberg, según las cuales aliados de Estados Unidos habrían reconocido de manera privada que el estrecho probablemente continúa minado.
Aunque esos aliados consideran posible que Estados Unidos haya logrado avances importantes en las labores de desminado, estiman que las fuerzas estadounidenses no necesariamente habrían conseguido retirar todas las minas existentes.
Las estimaciones citadas sitúan entre 80 y 150 las minas que podrían haber sido colocadas en la zona.
Un punto estratégico para el mercado energético
El estrecho de Ormuz constituye una de las principales vías marítimas para el transporte internacional de hidrocarburos, por lo que cualquier interrupción de su navegación puede generar preocupación en los mercados energéticos y afectar las cadenas internacionales de suministro.
La discrepancia entre Estados Unidos, que asegura haber despejado las rutas internacionales, e Irán, que sostiene que la zona continúa siendo insegura, deja abierta la interrogante sobre el nivel real de riesgo para las embarcaciones que utilizan este corredor.
Mientras Washington presenta el desminado como un avance para garantizar la navegación comercial, Teherán mantiene su advertencia sobre los riesgos existentes en la zona.































