El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó el último ataque atribuido a pandillas en Kenscoff, una comuna ubicada en las afueras de Puerto Príncipe, que habría dejado al menos 47 personas muertas.
I condemn the latest gang attack on Kenscoff, a commune on the outskirts of Port-au-Prince, in Haiti, that reportedly killed at least 47 people, including 22 who were reportedly executed in a church compound where they had found shelter.
The relentless gang attacks on…
— António Guterres (@antonioguterres) August 25, 2026
Guterres expresó su preocupación por la situación de seguridad que atraviesa Haití y señaló que, según las informaciones disponibles, 22 de las víctimas habrían sido ejecutadas en un recinto eclesiástico donde habían buscado refugio.
A través de sus redes sociales, el secretario general de la ONU calificó de alarmantes los ataques de las pandillas contra comunidades haitianas y la pérdida de vidas civiles.
Guterres pide reforzar la seguridad en Haití
Sostuvo que la continuidad de estos ataques evidencia las graves condiciones de seguridad en Haití y refuerza la necesidad de incrementar los esfuerzos tanto de las autoridades haitianas como de la comunidad internacional.
“Los implacables ataques de pandillas contra las comunidades y la pérdida de vidas civiles subrayan las alarmantes condiciones de seguridad en Haití”, expresó Guterres.
En ese contexto, reiteró su llamado a intensificar los esfuerzos de seguridad haitianos e internacionales para enfrentar a los grupos armados que mantienen bajo presión a distintas comunidades.
Reclama justicia para las víctimas
Guterres también pidió a las autoridades haitianas garantizar que las personas responsables de estos hechos sean identificadas y llevadas ante la justicia.
El secretario general de Naciones Unidas reiteró así su preocupación por la violencia de las pandillas en Haití, particularmente por los ataques que afectan directamente a la población civil.
La situación de seguridad continúa siendo uno de los principales desafíos del país, mientras comunidades enteras permanecen expuestas a la violencia de grupos armados.































