CARACAS, Venezuela.–
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días puso en marcha una respuesta humanitaria para asistir a las familias afectadas por los terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado miércoles, una tragedia que ha dejado más de 900 fallecidos, más de 3,300 heridos y miles de damnificados, según el balance oficial más reciente.
Como parte de la primera fase de asistencia, la organización distribuirá unos 5,000 kits humanitarios, con los que prevé beneficiar a más de 23,500 personas en las comunidades más impactadas por los movimientos telúricos.
La respuesta es coordinada junto a organizaciones humanitarias y autoridades gubernamentales, con el propósito de identificar las necesidades más urgentes y garantizar que la ayuda llegue oportunamente a quienes la requieren.
Los kits contienen alimentos, agua potable, artículos de higiene e insumos esenciales. Además, la Iglesia entrega colchones, mantas y almohadas para las familias que permanecen alojadas en refugios temporales tras perder sus viviendas o verse obligadas a abandonarlas por los daños estructurales.
La institución informó que la asistencia será entregada tanto a miembros como a personas que no pertenecen a la Iglesia, mediante un esfuerzo coordinado por líderes locales, voluntarios y el equipo de Bienestar y Autosuficiencia.
Preparan nuevos proyectos
La organización religiosa anunció que trabaja en nuevas iniciativas humanitarias dirigidas a respaldar la recuperación de las familias que perdieron sus pertenencias durante el desastre, reafirmando su compromiso de acompañarlas durante el proceso de reconstrucción.
Mensaje de solidaridad
La Presidencia del Área Caribe, integrada por los élderes Valeri V. Cordón, Hugo Montoya y Ahmad S. Corbitt, expresó su cercanía con el pueblo venezolano.
«Nos entristecen profundamente los recientes terremotos que han afectado a Venezuela, generando incertidumbre para muchas personas y familias. Expresamos nuestro sincero amor, apoyo y oraciones por todos aquellos que se han visto afectados», señalaron.
La Iglesia reiteró que continuará desarrollando acciones de asistencia durante las próximas semanas para responder a las necesidades que vayan surgiendo en las comunidades afectadas.






























