SANTO DOMINGO, RD.–
La politóloga y socióloga Rosario Espinal consideró poco probable que en la República Dominicana surja de manera repentina una figura política independiente u «outsider» con capacidad suficiente para convertirse en una opción competitiva de cara a las elecciones de 2028.
Espinal hizo la valoración durante una entrevista en el programa El Día, al abordar una pregunta que, según explicó, le han formulado durante años sobre la posibilidad de que una figura ajena a las estructuras partidarias tradicionales irrumpa con fuerza en el escenario político dominicano.
“Muchos años que me hacen esa pregunta. No es nueva. Muchos años que me hacen esa pregunta. Y hasta el día de hoy, no sé mañana, hasta el día de hoy, mi respuesta ha sido que la probabilidad de que aquí aparezca con fuerza el fenómeno del outsider es pequeña”, sostuvo.
La académica explicó que resulta difícil que una persona que aparezca “de la nada” pueda alcanzar rápidamente el nivel de competitividad necesario para disputar el poder en un sistema político como el dominicano.
El peso de los partidos
Uno de los principales obstáculos para un eventual outsider, según Espinal, es la existencia de organizaciones políticas con estructuras territoriales, dirigencias y bases electorales consolidadas.
Estas condiciones otorgan ventajas a los partidos tradicionales frente a organizaciones emergentes o candidaturas independientes que pretendan construir, en poco tiempo, una estructura capaz de competir a escala nacional.
La posición de Espinal coincide con planteamientos que ha desarrollado sobre la fortaleza del sistema de partidos dominicano y las características de su dinámica electoral.
Sin embargo, la politóloga dejó abierta la posibilidad de que el escenario pueda cambiar, al aclarar que su valoración corresponde al momento actual.
“Hasta el día de hoy, no sé mañana”, puntualizó.
El péndulo político hacia 2028
Durante la conversación también fue abordada la teoría del péndulo político, una perspectiva que permite observar los cambios en las preferencias electorales y los desplazamientos de los votantes entre diferentes opciones de poder.
El planteamiento cobra importancia cuando República Dominicana se encamina hacia las elecciones de 2028, proceso para el cual las principales organizaciones políticas comienzan a definir estrategias, liderazgos y posibles candidaturas.
Espinal ha señalado anteriormente que el PRM, el PLD y Fuerza del Pueblo enfrentarán desafíos importantes en ese proceso.
En el caso del partido oficialista, ha planteado que necesita preservar la unidad interna y mantener una gestión eficiente para conservar ventajas electorales, mientras que PLD y Fuerza del Pueblo tendrían que esperar un debilitamiento significativo del PRM para aumentar sus posibilidades de retornar al poder.
Así, más que la aparición inmediata de una figura independiente, el escenario dominicano hacia 2028 parece estar condicionado, por ahora, por la fortaleza de los partidos tradicionales y los movimientos del electorado dentro de ese sistema.






























