Economía | Fenómeno climático
SANTO DOMINGO, RD. –
El fenómeno climático El Niño se ha fortalecido durante 2026 y podría generar presiones sobre la inflación, el crecimiento económico y sectores estratégicos de República Dominicana, de acuerdo con un análisis de Deloitte.
El estudio, publicado el 17 de septiembre por Econosignal de Deloitte, señala que El Niño podría ubicarse entre los eventos más intensos observados desde 1950 y advierte que sus principales efectos económicos en la región podrían manifestarse durante 2026 y, especialmente, en 2027.
Deloitte señala que, para Centroamérica, Panamá y República Dominicana, el principal riesgo no estaría asociado a mayores lluvias, sino a una combinación de sequías, estrés hídrico y temperaturas elevadas, con posibles efectos sobre sectores productivos y servicios estratégicos.
La evaluación coincide con el diagnóstico de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que informó en septiembre que El Niño se está fortaleciendo y que existe una probabilidad superior al 90 % de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte de 2026-2027.
Riesgos para los precios y la logística
Según Deloitte, uno de los canales mediante los cuales El Niño podría trasladarse a la economía regional sería el aumento de los costos de alimentos, energía y logística.
El informe señala que las condiciones climáticas pueden afectar la producción agropecuaria, mientras las restricciones operativas en rutas marítimas estratégicas pueden aumentar los costos del transporte.
Para República Dominicana, Deloitte identifica una exposición diferente a la de países del llamado Corredor Seco de Centroamérica, donde el riesgo está más relacionado con afectaciones a las cosechas y la seguridad alimentaria.
En el caso dominicano, el análisis plantea que los efectos podrían transmitirse principalmente mediante bienes importados, costos logísticos y energía, aunque el impacto no necesariamente sería igual en todos los sectores.
Agricultura bajo presión
Deloitte advierte que la combinación de menor disponibilidad de agua y mayores costos de algunos insumos puede representar un desafío para el sector agrícola.
El estudio identifica entre los factores de riesgo el comportamiento de los precios de insumos agrícolas y combustibles, así como las consecuencias que las condiciones climáticas pueden tener sobre las cosechas.
El impacto, según el informe, podría trasladarse posteriormente a los precios de los productos agropecuarios y, por esa vía, contribuir a presiones inflacionarias.
Energía y disponibilidad de agua
Otro de los sectores señalados es el energético.
Deloitte plantea que una menor disponibilidad de agua en los embalses puede aumentar la necesidad de recurrir a generación térmica, elevando potencialmente los costos de producción eléctrica.
El informe advierte que los efectos sobre embalses, cosechas, precios y logística pueden aparecer con cierto rezago, por lo que parte de las consecuencias económicas de El Niño podrían extenderse hacia 2027.
Turismo podría enfrentar un escenario climático distinto
El comportamiento de El Niño también puede tener efectos sobre la actividad ciclónica del Atlántico, aunque estos vínculos deben interpretarse como parte de los patrones climáticos generales y no como una garantía de ausencia de huracanes.
La menor actividad ciclónica asociada históricamente con determinadas condiciones de El Niño puede representar, en algunos escenarios, un elemento favorable para destinos turísticos del Caribe.
No obstante, el impacto final sobre República Dominicana dependerá de la evolución concreta del fenómeno y de otros factores atmosféricos y oceánicos.
El fenómeno podría prolongarse hasta 2027
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó el 3 de septiembre que El Niño se había consolidado y que se esperaba un fortalecimiento hasta alcanzar una intensidad muy fuerte. La organización estimó además una probabilidad cercana al 100 % de que el episodio persista hasta febrero de 2027.
Deloitte, por su parte, plantea escenarios para 2026-2027 y advierte que los impactos económicos no serán uniformes entre los países de la región.
Para República Dominicana, el principal desafío identificado en el estudio será determinar cómo las condiciones de sequía, disponibilidad de agua, energía, agricultura y logística pueden trasladarse a los costos de producción y al comportamiento de los precios.
El análisis de Deloitte constituye una evaluación de riesgos y escenarios, por lo que sus proyecciones no representan resultados inevitables. La evolución de El Niño y sus efectos dependerá de las condiciones climáticas que finalmente se registren durante los próximos meses.
































