En una acción que reafirma la política de «tolerancia cero» a la corrupción interna, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, dirigió personalmente el arresto en flagrante delito de un miembro del Ministerio Público que habría recibido un soborno de diez mil dólares (US$10,000).
El imputado ha sido identificado como el procurador fiscal Aurelio Valdez Alcántara, quien se encontraba adscrito a la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca).
El arresto se produjo la noche del viernes 27 de marzo de 2026, tras una operación de entrega controlada autorizada por un juez competente.
Una «entrega controlada» fulminante
La investigación, liderada por Yeni Berenice Reynoso, determinó que Valdez Alcántara gestionó y recibió la suma en dólares de una persona que se encontraba bajo investigación oficial.
Al momento de la detención, las autoridades ocuparon el dinero en efectivo, el cual servirá como prueba reina en el proceso judicial.
Para ejecutar la acción, la procuradora general solicitó previamente a la Corte de Apelación del Distrito Nacional la designación de un juez instructor, garantizando así la legalidad del procedimiento contra el funcionario judicial.
«Caerá todo el peso de la ley»
Al calificar el hecho como «muy grave», Yeni Berenice Reynoso recordó que la misión del Ministerio Público es perseguir el delito, no aliarse con él.
«Jamás toleraremos actos de corrupción, sin importar quién los cometa. Medimos con la misma vara a todos», sentenció la magistrada.
Reynoso, quien asumió la Procuraduría en febrero de 2025 bajo la promesa de sanear la institución, advirtió que los fiscales actuarán para que los tribunales produzcan sanciones ejemplarizadoras que sirvan de mensaje a todo el sistema de justicia.
Prisión preventiva en camino
En las próximas horas, la Dirección General de Persecución, encabezada por el procurador adjunto Wilson Camacho, presentará formalmente la solicitud de medida de coerción.
El Ministerio Público adelantó que pedirá prisión preventiva contra Valdez Alcántara, argumentando la gravedad de la falta y el riesgo de obstrucción del proceso.
Este arresto marca un hito en la gestión de Yeni Berenice Reynoso, demostrando que la persecución de la corrupción administrativa no se detiene, incluso cuando los implicados pertenecen a las filas de la propia Pepca.






























