En un movimiento que añade una presión militar sin precedentes a las recientes aperturas diplomáticas, el Pentágono ordenó este martes el envío de al menos 2,000 paracaidistas del Ejército de los Estados Unidos hacia la región de Oriente Medio.
El despliegue de paracaidistas del Pentágono en Oriente Medio ocurre justo cuando Washington y Teherán inician contactos para intentar frenar una guerra que ya entra en su cuarta semana de hostilidades.
Los efectivos, pertenecientes a una división aerotransportada de élite, tienen la capacidad operativa de desplegarse en cualquier zona de conflicto en un tiempo récord de 18 horas.
Según fuentes del Washington Post, esta movilización busca otorgar al presidente Donald Trump «nuevas posibilidades de acción» en caso de que la vía diplomática fracase.
¿Objetivo estratégico: La isla de Kharg?
Aunque el destino exacto de las tropas se mantiene bajo estricta reserva, analistas citados por el New York Times sugieren que el contingente podría ser utilizado para asegurar la isla de Kharg.
Este punto es vital, ya que representa el principal centro de exportación de crudo iraní en el Golfo Pérsico y fue blanco de bombardeos estadounidenses el mes pasado.
Negociaciones bajo fuego
El despliegue se produce en un escenario de mensajes contradictorios:
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El «regalo» de Trump: El mandatario estadounidense afirmó que Irán le entregó un «gran regalo» en los primeros contactos, aunque no precisó detalles sobre compromisos nucleares.
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La postura de Irán: Teherán niega negociaciones directas, pero su portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, admitió haber recibido propuestas de mediación a través de «países amigos».
Impacto en el suministro mundial de crudo
Desde que se inició la escalada el pasado 28 de febrero con ataques coordinados de EE. UU. e Israel, Irán ha mantenido bloqueado el Estrecho de Ormuz.
Por este paso transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo, lo que explica la volatilidad de los precios que afecta directamente la canasta básica y los combustibles en la República Dominicana.
La comunidad internacional observa con cautela si este nuevo despliegue de paracaidistas por parte del Pentágono en Oriente Medio es una ficha de negociación para forzar la apertura del estrecho o el preludio de una incursión terrestre de mayor escala.





























