Irán amenaza e insta a ciudadanos y trabajadores a alejarse de varias instalaciones energéticas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, al asegurar que estos puntos se han convertido en posibles objetivos militares.
Entre las infraestructuras señaladas figuran la refinería Samref, el campo de gas Al Hosn, el complejo petroquímico de Jubail, así como instalaciones en Mesaieed y Ras Laffan.
Según el comunicado, estos lugares serían considerados “objetivos directos y legítimos”, por lo que podrían ser atacados en las próximas horas, en medio de la escalada de tensiones en la región.
Escalada de tensión en el Golfo
Las autoridades iraníes responsabilizaron a los gobiernos de esos países por las consecuencias derivadas del conflicto, al tiempo que reiteraron que habían advertido previamente sobre los riesgos de involucrarse en la actual crisis geopolítica.
La situación aumenta la preocupación internacional, debido a que estas instalaciones son clave para el suministro energético global, lo que podría impactar los mercados de petróleo y gas.






























