Benny Rodríguez
Barahona. –
La intensificación del conflicto en Medio Oriente, que este sábado sumó el riesgo material de un nuevo cierre del Estrecho de Ormuz, podría desencadenar una crisis económica de gran escala similar a la «década perdida» de los años 70, advirtió el economista y académico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Wagner Gomera.
Entrevistado este sábado en exclusiva por la www.lalupadelsur.com en la UASD Recinto Barahona, Gomera recordó que por este punto estratégico circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Cualquier interrupción en esta vía tendría efectos sísmicos inmediatos en los precios del crudo y, por ende, en la estabilidad de los mercados energéticos globales.
Gomera recordó que la crisis petrolera de 1970 provocó una contracción económica profunda en América Latina. Sin embargo, advirtió que el escenario actual para la República Dominicana es mucho más «retador» y preocupante debido al elevado nivel de endeudamiento que posee el país hoy en día en comparación con aquel período.
“Con el nivel de deuda que tenemos hoy, el escenario es muy difícil. Si esa guerra continúa, lo vamos a sufrir severamente”, sostuvo el especialista, quien vaticinó que el país podría enfrentar un período prolongado de pérdida de bienestar.
Consultado sobre las señales de presión que ya se observan en la economía local, como el reciente aumento en el precio de los pasajes por parte de algunas empresas de transporte, Gomera señaló que esto evidencia la dificultad de mantener la estabilidad si el conflicto se prolonga.
Citó como consecuencias inminentes del nuevo cierre del Estrecho de Ormuz:
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Inflación desbordada: Aumento drástico en el precio de los derivados del petróleo.
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Costos de transporte: Presión inmediata sobre las tarifas de carga y pasajeros.
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Canasta básica: Encarecimiento de los alimentos por el costo logístico.
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Poder adquisitivo: Reducción real de la capacidad de compra de las familias dominicanas.
¿Hacia una nueva década perdida?
El académico planteó serias dudas sobre la capacidad del Gobierno y los agentes económicos para contener los precios ante una crisis de larga duración.
Advirtió que, de no frenarse la escalada bélica en Asia Occidental, la región podría entrar en un ciclo de deterioro económico de hasta diez años.
Para la Región Enriquillo, donde la economía depende estrechamente del transporte de productos agrícolas y el costo de los insumos, este panorama externo define un rumbo de alta incertidumbre que obliga a las autoridades a replantear las estrategias de resiliencia económica.

































