Pese a la difícil y caótica situación casi 13,000 migrantes haitianos han sido deportados solo en marzo a su país de origen a pesar de esta situación humanitaria e inseguridad que adolece, informó este jueves la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Esta cifra representa un 46% más que el mes anterior, señaló la agencia de la ONU en un comunicado. Entre los cerca de 13,000 haitianos deportados, 3,000 recibieron asistencia humanitaria a su regreso y 1,200 recibieron apoyo psicosocial.
«Para la mayoría de los haitianos, la perspectiva de la migración regular sigue siendo un obstáculo insuperable, por lo que la migración irregular es la única esperanza», señaló la organización.
La obtención de un pasaporte puede tardar «meses o más de un año», señala la OIM, que también cita altas cifras de desplazados internos. Según el organismo, más de 360,000 haitianos se han visto obligados a huir de sus hogares por la violencia y «muchos [lo hicieron] varias veces».
El país contaba con 11,6 millones de habitantes en 2022, según la ONU.
Haití, que ya atravesaba una profunda crisis política y de seguridad, ha sufrido un recrudecimiento de la violencia en las últimas semanas, cuando varias pandillas aunaron fuerzas para atacar lugares estratégicos de Puerto Príncipe, afirmando querer derrocar al primer ministro, Ariel Henry.
Este último, muy controvertido, no pudo regresar al país al cabo de un viaje a Kenia a principios de marzo y presentó finalmente su dimisión para ceder el poder a un consejo de transición.
Pero el nombramiento de ese grupo de nueve personas se ha visto retrasado por desacuerdos internos y las supuestas dudas legales del gobierno saliente.
Martin Griffiths, el coordinador humanitario de la ONU, liberó el jueves 12 millones de dólares de un fondo de emergencia para hacer frente a la crisis.






























