PEKÍN. –
China acelera la modernización militar de sus Fuerzas Armadas mediante la incorporación de tecnologías avanzadas, inteligencia artificial (IA) y sistemas no tripulados, como parte de su estrategia para fortalecer sus capacidades de defensa.
La información fue ofrecida esta semana por Chen Xi, portavoz del Ministerio de Defensa chino, quien explicó que Pekín busca integrar la mecanización, la informatización y la inteligencia artificial en el proceso de transformación de sus Fuerzas Armadas.
Chen señaló que China pretende fortalecer su Ejército y aumentar sus capacidades de combate, al tiempo que desarrolla progresivamente un sistema militar inteligente.
El funcionario indicó que esta estrategia tiene como propósito contribuir a la construcción de una nación fuerte y avanzar en la transformación del Ejército Popular de Liberación (EPL) en una fuerza militar de clase mundial.
Xi Jinping llama a impulsar la inteligencia artificial
Durante sus declaraciones, Chen recordó instrucciones recientes del presidente Xi Jinping, quien llamó al Ejército a ampliar la utilización de sistemas no tripulados y tecnologías de inteligencia artificial.
Xi también planteó profundizar el desarrollo basado en la innovación y avanzar en la modernización de la defensa nacional, con especial atención al cumplimiento de los objetivos establecidos para 2027, cuando se conmemorará el centenario del Ejército Popular de Liberación.
El mandatario chino ha señalado que las capacidades de combate constituyen el principal objetivo y criterio para evaluar el proceso de modernización militar.
En ese contexto, pidió acelerar la aplicación militar de tecnologías inteligentes, sistemas no tripulados y redes de información, con miras a establecer gradualmente un sistema militar inteligente.
Mayor desarrollo de armamento avanzado
En los últimos años, China ha incrementado el desarrollo de armamento de nueva generación, en medio de una creciente competencia estratégica con Estados Unidos y de las tensiones relacionadas con Taiwán y las disputas territoriales en el mar de China Meridional.
Entre los sistemas mencionados se encuentra el misil hipersónico antibuque YJ-20, cuya incorporación a destructores Tipo 052D representa un avance en las capacidades ofensivas de la Armada china.
También figuran los cazas furtivos J-36 y J-50, considerados parte de los proyectos de Pekín para desarrollar capacidades correspondientes a la próxima generación del combate aéreo.
La apuesta china combina así inteligencia artificial, sistemas no tripulados y nuevas plataformas de combate, dentro de una estrategia orientada a reforzar sus capacidades militares y su posición estratégica en la región.






























