Eker Raposo
Tuve la oportunidad de participar en LatinoSan 2026 y puedo decir que fue una experiencia que va mucho más allá de asistir a conferencias o escuchar exposiciones técnicas. Fueron varios días de aprendizaje, intercambio de ideas y conversaciones que me llevaron a reflexionar sobre el rumbo que está tomando el sector agua y saneamiento en nuestra región y sobre los retos que todavía tenemos por delante.
Algo que quedó claro durante las diferentes sesiones es que los desafíos relacionados con el saneamiento siguen siendo una realidad para muchos países de América Latina y el Caribe. El crecimiento de las ciudades, la presión sobre las fuentes de agua, los efectos del cambio climático y las limitaciones en infraestructura continúan poniendo a prueba nuestra capacidad de respuesta. Sin embargo, también fue alentador ver la cantidad de iniciativas, proyectos y experiencias exitosas que se están desarrollando en distintos países para enfrentar estos problemas.
Uno de los aspectos que más me llamó la atención fue cómo ha cambiado la forma de entender el saneamiento. Ya no se trata únicamente de construir alcantarillados o plantas de tratamiento. Hoy se habla de resiliencia, sostenibilidad, eficiencia, gobernanza y recuperación ambiental.
Se habla de cómo estas inversiones impactan directamente la salud de las personas, el desarrollo económico de las comunidades y la protección de los recursos naturales.
Escuchar experiencias de distintos países permitió comprobar que las mejores soluciones son aquellas que combinan una buena planificación técnica con una visión clara de desarrollo social y ambiental. También resultó evidente la importancia de trabajar con información confiable y procesos de monitoreo que permitan tomar decisiones acertadas y optimizar los recursos disponibles.
Como dominicano, uno de los momentos que más satisfacción me generó fue ver cómo la República Dominicana tuvo la oportunidad de mostrar avances concretos ante una audiencia internacional. Particularmente significativa fue la presentación realizada por el Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Wellington Arnaud, sobre la recuperación integral del Arroyo Gurabo.
La exposición despertó gran interés entre los participantes del evento y permitió mostrar una iniciativa que ha transformado la realidad de miles de personas. Más que una obra de saneamiento, el proyecto del Arroyo Gurabo representa una intervención integral que ha contribuido a recuperar espacios degradados, mejorar las condiciones ambientales y elevar la calidad de vida de las comunidades beneficiadas.
Fue gratificante observar cómo esta experiencia dominicana fue presentada como un referente regional. En muchas ocasiones participamos en este tipo de eventos para conocer buenas prácticas internacionales, pero esta vez también tuvimos la oportunidad de compartir una historia de éxito desarrollada en nuestro propio país. Eso demuestra que la República Dominicana tiene mucho que aportar a las discusiones regionales sobre saneamiento y gestión sostenible del agua.
Otro aprendizaje importante fue entender que los problemas que enfrentamos no son exclusivos de una nación. Muchos de los desafíos que vivimos en nuestro contexto también están presentes en otros países. Precisamente por eso, espacios como LatinoSan tienen tanto valor: permiten aprender de los aciertos y errores de otros, construir alianzas y encontrar soluciones que puedan adaptarse a nuestras realidades.
Regreso de LatinoSan 2026 con nuevas ideas, una visión más amplia de los desafíos del sector y, sobre todo, con la certeza de que el saneamiento seguirá siendo uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de nuestros países. Invertir en saneamiento es invertir en salud, en protección ambiental, en desarrollo económico y en bienestar para las futuras generaciones.
La experiencia también reafirmó algo que muchas veces olvidamos cuando hablamos de infraestructura: detrás de cada colector, cada planta de tratamiento y cada proyecto de saneamiento existen personas, familias y comunidades cuya calidad de vida depende de que hagamos bien nuestro trabajo.
Ese es, quizás, el principal mensaje que me deja LatinoSan 2026.”
El autor es arquitecto, consultor hidrosanitario y máster en Gestión Sostenible del Agua.






























