VILLA CENTRAL. –
El rector de la Universidad Católica Tecnológica de Barahona (UCATEBA), sacerdote Marcos Antonio Pérez Pérez, afirmó que la presa de Monte Grande constituye «la obra vital y más trascendental para el desarrollo del Suroeste».
De igual manera, el rector de UCATEBA llamó -asimismo- a proteger las fuentes hídricas de la región frente a los desafíos ambientales y las actividades extractivas.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la apertura del seminario «Agua y Minería en la Región Enriquillo», organizado por la UCATEBA, la Diócesis de Barahona y la Pastoral de Ecología, con la participación de especialistas en medio ambiente, minería, energía y doctrina social.
«La presa de Monte Grande sigue siendo la obra vital y trascendente del Suroeste. Los avances en su construcción animan, pero también atemorizan», expresó el rector.
El sacerdote sostuvo que el desarrollo de la infraestructura debe ir acompañado de políticas públicas que garanticen la protección de los recursos naturales, especialmente del agua, recurso que calificó como estratégico para el presente y el futuro de la región Enriquillo.
Llama a proteger las fuentes de agua
Pérez Pérez afirmó que la crisis hídrica obliga a promover una gestión racional, equitativa y sostenible del agua, debido a que de este recurso dependen el consumo humano, la producción agrícola y la conservación de los ecosistemas.
«El compromiso es conservar el patrimonio insobornable de las fuentes de agua, en cualquier parte y bajo cualquier circunstancia», manifestó.
El también exdirector de Radio Enriquillo señaló que uno de los objetivos del seminario es generar propuestas que fortalezcan la conservación y recuperación de las fuentes acuíferas del Suroeste.
Asimismo, fundamentó sus planteamientos en la encíclica Laudato Si’, del papa Francisco, que define el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental y promueve el cuidado de la denominada «casa común».
Advierte sobre el impacto ambiental de la minería
Durante su intervención, el rector expresó preocupación por los posibles efectos de proyectos mineros sobre los ecosistemas de la región Enriquillo y sostuvo que cualquier decisión relacionada con la explotación de los recursos naturales debe considerar sus consecuencias ambientales, sociales y éticas.
«Para nuestras comunidades de la región Enriquillo el agua es sagrada, como la vida misma. No podemos admitir ni permitir que intereses económicos pongan en riesgo las fuentes de agua que garantizan la vida de nuestras comunidades», afirmó.
También destacó las movilizaciones ciudadanas realizadas en distintos puntos del país en defensa del medio ambiente, al considerar que reflejan una mayor conciencia sobre la necesidad de proteger los recursos naturales.
Monte Grande aún espera obras complementarias
Durante el seminario se recordó que la presa de Monte Grande, construida sobre el río Yaque del Sur, es considerada una de las obras hidráulicas más importantes para el desarrollo de las provincias de Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales.
Aunque el Gobierno puso en funcionamiento el vaso de la presa, el proyecto integral aún permanece inconcluso, ya que están pendientes la construcción de la central hidroeléctrica, los canales de riego, la línea de conducción de la segunda etapa del Acueducto Regional del Suroeste (ASURSO) y otras infraestructuras complementarias.
La culminación de estas obras permitiría ampliar el riego agrícola, fortalecer la seguridad hídrica, reducir el riesgo de inundaciones e incorporar alrededor de 400,000 tareas de vocación agrícola a la producción nacional, además de impulsar el desarrollo económico y social del Suroeste.





























