El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto reunirse con su homólogo de China, Xi Jinping, en mayo, durante una visita oficial al país asiático.
Trump y Xi Jinping con esta reunión se marcaría el primer viaje de del mandatario estadounidense a China en ocho años y se produce en un contexto de tensiones comerciales entre ambas naciones.
El encuentro se daría un año después de la imposición de aranceles globales por parte de Washington, una medida que impactó las relaciones económicas entre las dos principales economías del mundo.
Desde entonces, el conflicto ha transitado desde la aplicación de aranceles recíprocos hacia un proceso de negociaciones, que ha incluido rondas de diálogo, contactos telefónicos y un encuentro previo entre ambos mandatarios.
En ese escenario, entre Trump y Xi Jinping se proyecta como un nuevo paso en la gestión de las diferencias comerciales, en un contexto marcado por la incertidumbre en los mercados internacionales.
Analistas consideran que el desarrollo de esta reunión podría incidir en la evolución de las relaciones bilaterales y en el comportamiento de la economía global.
La reunión será observada por actores económicos y políticos, ante la posibilidad de avances en los mecanismos de entendimiento entre Estados Unidos y China.
































