En un giro estratégico dentro de la escalada de tensiones en Oriente Medio, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves una nueva prórroga para los ataques aéreos dirigidos contra los objetivos energéticos de Irán.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense informó que la destrucción de las plantas energéticas iraníes queda pospuesta por un período de 10 días.
El nuevo plazo del presidente estadounidense vence el próximo lunes 6 de abril del presente año 2026, a las 20:00 horas (hora de la costa este).
Negociaciones bajo fuego
Según Donald Trump, esta decisión responde a una solicitud directa del Gobierno iraní. El mandatario aseguró que las conversaciones con Teherán «están yendo muy bien», a pesar de lo que calificó como «declaraciones erróneas» de sectores mediáticos.
Sin embargo, el panorama es complejo. Mientras Washington habla de progresos, Irán mantiene una postura ambivalente:
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Estados Unidos: Afirma que existe un diálogo «positivo y productivo» sobre un plan de paz de 15 puntos.
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Irán: Desmiente negociaciones directas, aunque admite haber recibido mensajes de la Casa Blanca a través de intermediarios.
El incidente en Bushehr
La tregua inicial de cinco días, anunciada el pasado lunes, se vio empañada por el reporte del impacto de un proyectil en la central nuclear de Bushehr.
La Organización de Energía Atómica de Irán aclaró que, afortunadamente, el incidente no provocó daños técnicos, humanos ni económicos, manteniendo la operatividad de la planta.
Las 5 condiciones de Teherán
Fuentes políticas de alto nivel en Irán han condicionado el fin de las hostilidades a cinco puntos innegociables:
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Cese total de agresiones y asesinatos.
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Mecanismos que garanticen que no habrá una nueva guerra.
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Pago garantizado de reparaciones de guerra.
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Fin del conflicto en todos los frentes regionales.
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Reconocimiento internacional de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz.
El mundo observa con cautela si este nuevo plazo otorgado por Donald Trump permitirá alcanzar un consenso o si, por el contrario, representa la calma antes de una ofensiva de gran escala sobre la infraestructura crítica de la región.































