Benny Rodríguez
El silencio que hoy recorre las calles del barrio Enriquillo no es el de la paz, sino el de la impotencia. Una tragedia en el barrio Enriquillo, de este municipio Barahona, producto de un incendio voraz, ha dejado una marca imborrable en el corazón de la comunidad.
Un siniestro en cuestión de minutos arrebató la vida del pequeño Deyvin Abreu, de unos 6 años, y su abuelo, Juan Antonio Abreu, de 60.
Lo que era un hogar humilde, ubicado detrás de la escuela administrada por el CONANI, quedó reducido a cenizas, humo y un vacío que las palabras difícilmente pueden llenar.
Un último acto de amor entre llamas
Según los informes médicos brindados a la Defensa Civil, ambos fallecieron por la inhalación de humo. Vecinos narran con la mirada perdida la rapidez implacable del fuego.
En medio del caos, queda la imagen heroica y trágica de un abuelo que, según se presume, intentó proteger hasta el último segundo de vida a su nieto del avance del fuego.
Mientras la madera y el zinc colapsaban, la abuela del menor, Rosa López (Morena), lograba sobrevivir al siniestro voraz que consumió la humilde vivienda.
Actualmente se encuentra ingresada en un centro de salud, estable físicamente, pero con el alma fragmentada por la pérdida simultánea de su compañero de vida y su nieto.
El dolor de una madre en las aulas
Quizás el momento más desgarrador de esta tragedia en el barrio Enriquillo, en la ciudad de Barahona, tras el incendio fue cuando la noticia llegó a la Escuela Básica Baitoíta.
Allí, la profesora Angélica Abreu López impartía docencia cuando fue informada de que su hijo y su padre habían partido al lugar que todos sabemos iremos, pero cuando cumplamos nuestro ciclo biológico.
El golpe fue tan seco que la dejó sin palabras, sostenida apenas por el abrazo solidario de sus compañeros maestros y maestras que trataban de consolarla, mientras ella no encontraba la fuerza necesaria para reponerse del dolor y del impacto de esta tragedia.
Autoridades y posibles causas
Al lugar se presentaron unidades del Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional, el Dicrim y la Defensa Civil, bajo coordinación de la gobernadora Oneyda Féliz Medina, el coronel del Dicrim, Nín y Carlos Confidente.
Al acudir al lugar la gobernadora provincial, Féliz Medina, quien visiblemente conmovida, dijo estaba como parte de esta comunidad y prometió apoyo a la familia afectada.
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Investigación en curso: Aunque los peritos técnicos aún trabajan en el informe final, los residentes del sector atribuyen el origen de las llamas a un posible alto voltaje en las redes de Edesur Dominicana.
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Procedimientos: Los restos fueron trasladados al Hospital Jaime Mota y posteriormente remitidos al Inacif en Azua para los fines de ley.
Hoy, Barahona no solo pierde a dos ciudadanos; pierde una parte de su historia cotidiana. En el barrio Enriquillo, el fuego se llevó las pertenencias, pero el dolor se ha quedado instalado en cada esquina.































