El gobierno de la República Popular China, a través de su portavoz de la Cancillería, Mao Ning, manifestó su firme oposición a las recientes acciones de Estados Unidos contra la soberanía de Cuba, Venezuela e Irán.
Beijing enfatizó que no permitirá violaciones a los principios de la Carta de las Naciones Unidas ni agresiones que infrinjan la autodeterminación de los pueblos.
La reacción de Mao Ning se produce tras declaraciones de funcionarios estadounidenses que sugieren un «cambio de régimen» en estos tres países en los próximos seis meses.
Ante esta posición estadounidense, China condena injerencia extranjera y advierte que estas posturas solo generan inestabilidad global.
Respaldo absoluto a Cuba
En relación con la situación en Cuba, el gigante asiático reiteró su respaldo incondicional a la isla frente a las interferencias externas.
La Cancillería china subrayó que continuará brindando asistencia para salvaguardar la seguridad nacional cubana y proteger el derecho a la subsistencia de su pueblo ante las sanciones de Washington.
Exigencia inmediata sobre Venezuela
Tras el reciente ataque militar ejecutado por fuerzas estadounidenses, China condena injerencia y exigió a Estados Unidos la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y su esposa.
Beijing calificó de «temeraria» la manera en que Washington ejerció la fuerza contra Caracas, subvirtiendo el orden constitucional de un país soberano.
«China exige a Estados Unidos dejar de subvertir el orden en Venezuela y liberar de forma inmediata a sus líderes», puntualizó la portavoz.
Llamado a la paz en Irán
Respecto a las crecientes tensiones con Irán, China condena injerencia y el uso de la fuerza en Medio Oriente. Beijing hizo un llamado urgente a la contención mutua para evitar una catástrofe mayor en la región.
El gobierno chino reafirmó que la paz solo se logrará respetando la soberanía de las naciones y evitando las amenazas militares.
Con esta postura, China se consolida como el principal contrapeso diplomático ante las acciones de la administración Trump en el escenario internacional.




























