El Gobierno de la República Popular China rompió el silencio este sábado para manifestar que China condena ataques a Irán lanzados por las fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel.
A través de un comunicado oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, el gigante asiático calificó la situación de «extremadamente tensa» y advirtió sobre las consecuencias irreversibles de una escalada militar en el Golfo.
Pekín fue enfático al señalar que la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de la República Islámica deben ser respetadas bajo el derecho internacional, rechazando cualquier intento de desestabilización forzada.
Llamado al cese de hostilidades y negociación
La cancillería china instó a un cese inmediato de las acciones militares y pidió a las partes involucradas regresar a la mesa de diálogo.
Según el comunicado, la prioridad debe ser reanudar las negociaciones para evitar que Oriente Medio se sumerja en una guerra de dimensiones incalculables.
«No hay solución militar para las tensiones actuales. China pide la máxima moderación y esfuerzos genuinos para mantener la paz y la estabilidad regional», dicta el documento oficial.
Evacuación de ciudadanos chinos
Como medida preventiva, la embajada de China en Teherán ya había emitido una alerta el viernes instando a sus ciudadanos a abandonar el país «lo antes posible» mediante vuelos comerciales o rutas terrestres.
Esta acción refuerza la percepción de que Pekín anticipa una respuesta bélica sostenida en el tiempo.
































