Los economistas Henri Hebrard y Antonio Ciriaco propusieron al presidente Luis Abinader convocar a un «pacto político nacional», similar al realizado frente a la crisis haitiana, con el objetivo de consensuar y aprobar una reforma fiscal integral que permita relanzar el crecimiento económico y superar el actual techo de desarrollo del país.
Durante una entrevista en el programa D’Agenda, Hebrard afirmó que el momento actual es propicio para iniciar un diálogo amplio y responsable en torno a la reforma, sin presiones coyunturales ni urgencias derivadas de una crisis económica.
“No hay mejor momento que este para tomarnos el tiempo y discutir una reforma fiscal integral. Lo primero no es definir los ‘cómos’, porque ahí es donde se dificulta el consenso, sino acordar el ‘para qué’ y el ‘por qué’ de la reforma”, sostuvo el economista.
Por su parte, Antonio Ciriaco, decano de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), explicó que una reforma fiscal consensuada permitiría a la República Dominicana romper definitivamente la barrera de la economía de renta media y avanzar hacia niveles de mayor desarrollo.
“Los economistas coincidimos en que el país está en el techo de la renta media. Para avanzar hacia una economía de renta alta se necesitan reformas estructurales, y esas reformas están pendientes”, afirmó Ciriaco.
Henri Hebrard destacó que la República Dominicana cuenta con ventajas importantes para emprender una reforma fiscal sin generar traumas sociales, entre ellas una economía diversificada y estabilidad macroeconómica.
“El país puede hacer una reforma sin castigar a nadie. La visión del presidente Abinader de convertir a la República Dominicana en una economía de renta alta es formidable, y este es el momento adecuado para hacerlo, no cuando llegue una crisis que obligue a tomar decisiones de emergencia”, indicó.
El economista también resaltó como un activo fundamental la paz social y la convivencia política, las cuales —según afirmó— se han deteriorado en otros países de la región, pero han sido preservadas en la República Dominicana gracias al liderazgo político.
Recordó que, ante la crisis haitiana, el presidente Abinader convocó a los expresidentes para construir una posición de Estado, un precedente que —a su juicio— debería replicarse en el debate sobre las reformas estructurales.
“Así como se logró una postura de país frente al tema haitiano, perfectamente puede hacerse lo mismo con la reforma fiscal. Se trata de una decisión estratégica para el futuro nacional”, concluyó Hebrard.































