Tras más de tres horas de conversaciones sostenidas este domingo, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, no anunciaron avances concretos que permitan vislumbrar un final inmediato del conflicto armado iniciado por Rusia, aunque ambos coincidieron en que los contactos continúan y que el proceso sigue abierto.
A diferencia de encuentros anteriores, el mandatario estadounidense adoptó un tono conciliador hacia Zelensky y expresó confianza en que un acuerdo de paz “está más cerca”, aun cuando reconoció que se trata de un conflicto complejo que requerirá más tiempo y negociaciones adicionales.
Un conflicto sin fecha límite clara
Durante las declaraciones posteriores al encuentro, Trump aseguró que no ha impuesto una fecha límite para poner fin a la guerra en Ucrania, pero dejó entrever que el contexto actual podría ser propicio para avanzar hacia una solución definitiva.
“El momento es ahora”, sugirió el presidente estadounidense, aunque evitó ofrecer detalles específicos sobre los pasos a seguir o los compromisos asumidos durante la reunión.
Putin, fuera de la mesa pero presente en las negociaciones
Aunque el presidente ruso Vladimir Putin no participó en la reunión celebrada en Palm Beach, su figura estuvo presente en el trasfondo de las conversaciones. Trump confirmó que sostuvo una llamada telefónica de más de una hora con el mandatario ruso antes de reunirse con Zelensky y adelantó que volverá a comunicarse con él tras este encuentro.
Este doble canal de diálogo refuerza el papel de Estados Unidos como mediador clave en un conflicto que ha impactado la estabilidad geopolítica global.
El “último 10 %” del plan de paz
Previo a la reunión, Zelensky afirmó que el 90 % de los términos del plan de paz ya estarían consensuados, cifra que reiteró al concluir el encuentro. Trump, sin embargo, se mostró escéptico sobre el uso de porcentajes, aunque reconoció que los puntos pendientes son los más sensibles.
Entre los principales escollos figuran el control de la central nuclear de Zaporiyia y la definición territorial de las zonas ocupadas, temas que siguen generando profundas diferencias entre las partes.
Una relación marcada por la cautela
El encuentro también estuvo marcado por un tono distinto al de reuniones pasadas, especialmente tras el tenso primer contacto entre ambos líderes en febrero. Esta vez, Trump elogió públicamente a Zelensky al recibirlo en su residencia, mientras que el mandatario ucraniano agradeció en varias ocasiones el respaldo estadounidense.
Observadores internacionales interpretan este cambio de tono como un intento de recomponer una relación estratégica clave para el futuro de Ucrania y la eventual salida negociada del conflicto.
Mientras tanto, la guerra continúa sin una fecha clara para su final, a la espera de que las negociaciones logren destrabar los puntos más delicados de un proceso que sigue bajo la atención del mundo.
































