Esta Nochebuena, cuando miles de familias dominicanas se sientan a la mesa para compartir la tradicional cena, Gladys Corniel Gómez también podrá hacerlo. No por casualidad, sino por una cadena de solidaridad que se activó tras conocerse su historia a través de un reportaje publicado por #LaLupaDelSur.
A la humilde vivienda de Gladys, de 76 años, ubicada en el sector Palmarito, acudieron este martes funcionarios del sector salud y un empresario local para llevarle alimentos propios de esta época, con los cuales podrá preparar la cena de Nochebuena y asegurar la alimentación de los próximos días.
El director del Servicio Regional de Salud Enriquillo, Wilkin Féliz; la directora del Hospital Regional Docente Universitario Jaime Mota, doctora Graciela Lafontaine; la directora del Hospital Municipal de Vicente Noble, doctora Jenny Olivero, y el empresario Juan Lafontaine, fueron quienes tocaron la puerta de la envejeciente, acompañados no solo de comestibles, sino también de un compromiso que va más allá de la coyuntura navideña.
Gladys, quien días atrás había pedido la ayuda de algún “buen samaritano” para poder realizar su cena de Nochebuena, recibió los artículos acompañada de una de sus hijas. Sus palabras fueron pocas, pero sus gestos —la emoción contenida y las manos alzadas al cielo— dijeron más que cualquier discurso.
Más que alimentos, un nuevo comienzo
La solidaridad no se limitó a los alimentos. Conmovidos por las condiciones en que vive Gladys, los visitantes se comprometieron a gestionar la construcción de una vivienda digna para ella. La actual casa, hecha de tablas y zinc, presenta un avanzado deterioro que pone en riesgo su seguridad y bienestar.
El empresario Juan Lafontaine informó que ya se activó una red de colaboradores para hacer realidad ese sueño.
En ese sentido, el empresario Sadhala Khoury, propietario de Khoury Industrial, se comprometió a donar todos los blocks necesarios para la construcción de la vivienda. Otro comerciante aportará el cemento, mientras que el senador Dagoberto Rodríguez Adames se puso a disposición para colaborar con lo que sea requerido.
Asimismo, un grupo de médicos asumió el compromiso de donar los ajuares del hogar, incluyendo camas y muebles. Con esta acción buscan devolverle la dignidad que, durante años, le ha sido esquiva a esta mujer.
“En febrero, mes de la Patria, esta vivienda debe estar construida. Ayudar a los más necesitados es, en definitiva, hacer Patria”, expresó Juan Lafontaine, visiblemente conmovido por la situación de Gladys.
Por su parte, los doctores Wilkin Féliz, Graciela Lafontaine y Jenny Olivero aseguraron que, además de la vivienda, realizarán gestiones para reunir recursos económicos. También garantizarán la entrega periódica de alimentos, cada 12 o 15 días.
Esta Nochebuena, en una casa humilde del sector Palmarito, no solo habrá comida sobre la mesa. Habrá también esperanza, dignidad y la certeza de que la solidaridad, cuando se activa, puede cambiar una vida.
































