Benny Rodríguez
Luz Mora, profesora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), llevaba una vida normal: cumplía con sus responsabilidades académicas, participaba de reuniones familiares, se juntaba con amigos o amigas, comía fuera de casa y de cuando en vez, hasta sus pacitos daba, como una actividad de ocio que toda persona debe hacer.
Pero, esta mujer llena de vida, dadora de vida por su condición de concebir, don biológico que solo se reserva a este ser especial: la mujer, llevaba una enfermedad maligna dentro de sí, la cual intentó apagar su sonrisa, sobre todo, separarla de su núcleo familiar por siempre.
Se trata de una enfermedad que pudo llevarla a la muerte, pero ¡no logró robarle las ganas de seguir viviendo!, ver crecer a los suyos y enseñar a sus estudiantes, la maestra Mora, como su nombre consiguió seguir viendo la luz: al “vencer el cáncer de mama”, una sentencia de muerte para muchas mujeres, incluso para hombres, aunque en menor proporción, ella obtuvo una victoria de la vida sobre este mal letal.
La académica narró su historia y todo lo que pasó con esta enfermedad, que intentó, no solo destruirle a ella, sino a su familia, amigos, relacionados y colegas, durante un conversatorio efectuado en la UASD Recinto Barahona, titulado: “Una mirada académica y humana al cáncer de mama”.
Contó, sin “tapujos”, salvo cuando en pleno conversatorio recordaba momentos de su lucha por la vida que la hicieron llorar, no de pena de ella misma, sino porque logró superar este mal que ahora narra para evitarlo a otras y que no corran con su misma suerte: “seguir viviendo”, pero volvía a retomar su discurso con aplausos de una comunidad académica, incluso de otras que como ella, sobrevivieron al mal.
No es un mes, es todo el año
Esta actividad, que encabezaron las principales autoridades académicas del Recinto, el director general Manuel De La Cruz, ambas subdirectoras: Ana Beltré y Biridiana Batista, es en el marco de los 487 aniversarios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), así como para conmemorar el mes de la lucha contra el Cáncer de Mama.
La académica, quien sobreviviente de la enfermedad, tiene sus reservas con que solo se hagan promociones para prevenir el mal, porque entiende debe hacer todo el año, durante los 12 meses porque -afirma- la mejor herramienta para combatir el cáncer de mama es la información para prevenirla a tiempo.
En ese sentido, instó al Estado, sobre todo, al ente gubernamental responsable del diseño de las políticas sanitarias a una promoción sistemática que sirva como vehículo para llevar información oportuna a la población para combatir la enfermedad y evitar un diagnostico que pudiera resultar en una sentencia de muerte.
Fue reiterativa en afirma que se trata de un solo mes ni de un color, sino que, el proceso, así como diseño de toda una política de divulgación para la prevención debe hacerse todo el año, durante los doce meses, pero, sobre todo, debe ser un acto de conciencia de toda una sociedad para enfrentar a esta enfermedad.
No todo se perdió, iniciaba una nueva vida
Aunque había momentos en que parecía perder la batalla, pero retomaba las riendas y se aferraba a la vida, Luz Mora puede hoy dar su testimonio de cómo se decidió a pelear contra una enfermedad maligna como agresiva para ayudar a otras personas a superarla.
La joven académica, madre y esposa, hoy, aunque llora por esos momentos aciagos que no puede evitar de su memoria, luce con un excelente optimismo, el cual conecta automáticamente con quienes la escuchan testimoniar lo que vivió con el cáncer de mama.
“El cáncer de mama me enseñó que no todo se perdió, sino que esto era el inicio de una nueva vida”, dijo la mujer ante un público, principalmente compuesto por estudiantes, profesoras/es, personal administrativo quienes seguían atentos y atentas a su narrativa.
No solo afecta el cuerpo
Luz Mora, consideró como importante para hacer frente al Cáncer de mama es que quienes han pasado por el proceso puedan, sin miedos contar su experiencia, como un elemento indispensable en el acompañamiento de quienes sufren de este padecimiento.
“El mal no solo afecta el cuerpo, sino la vida y no la tuya solo, sino que acaba con la de familia, los amigos, los colegas, de la gente que te quiere, sobre todo, es un mal que te deja sin recursos económicos”, expuso.
A seguida Mora expuso que, “cuando nos abrimos y contamos podemos ayudar a otras”, pero insistió en que la detección temprana de la enfermedad es lo que puede contribuir efectivamente a salir en victoria frente a la enfermedad.
De igual modo, la académica, dijo que crear una “red de apoyo emocional” es importante en el proceso de la enfermedad para toda mujer que la padezca, tras afirmar que, “no solo afecta el cuerpo, sino, también, los afectos, las emociones, el alma, como las finanzas”.






























