Honduras.- El cementerio de esta comunidad, perteneciente al municipio Tamayo, provincia Bahoruco, ofende la dignidad de las familias que tienen sepultados a sus seres queridos allí.
Las personas sepultadas, denuncia el líder comunitario Obispo Figuereo, es una ofensa y hace fuerte cuestionamiento a la municipalidad de esta localidad.
«Esta gestión municipal ofende nuestra dignidad, incluo la de los difuntos, no permitamos que familias de escasos recursos económicos sepulten el suelo a nuestros muertos», dice.
Figuereo, quien aspira a ejecutivo municipal, dijo que en una gestión suya brindará ataudes dignos y ayudará en la contruccion de pantiones, procederá al cierre del campo santo para mayor seguridad, mantenerlo limpio y con planta propia.






















