PREOCUPACIÓN POR EL COSTO DE LOS ALIMENTOS
BARAHONA, RD. –
El precio del pollo continúa generando preocupación e inconformidad entre consumidores de esta provincia sureña, donde familias consultadas aseguran que el costo de esta proteína, considerada una de las de mayor consumo en la dieta dominicana, se ha convertido en una carga para sus presupuestos.
Algunas personas entrevistadas por www.lalupadelsur.com mientras adquirían este alimento en establecimientos comerciales de Barahona expresaron que el encarecimiento de la carne de pollo las obliga a reducir su consumo y buscar alternativas para poder completar la alimentación de sus hogares.
Crisita Féliz, residente en el barrio Palmarito, manifestó que el precio actual del pollo dificulta su adquisición con la frecuencia acostumbrada, por lo que las familias tienen que ajustar sus gastos y limitar el consumo de esta carne.
En distintos mercados y establecimientos comerciales de Barahona, la libra de pollo se comercializa entre RD$70 y RD$85, según los precios observados y las referencias de consumidores.
Sin embargo, sectores de la población y organizaciones opositoras han denunciado que en determinados establecimientos y períodos recientes el producto ha alcanzado precios de entre RD$84 y RD$100 la libra, montos que consideran elevados para los ingresos de una parte importante de los hogares.
Una ama de casa residente en el sector Savica, que prefirió no revelar su identidad, expresó su preocupación por el encarecimiento generalizado de los artículos de primera necesidad.
“Cada vez el dinero rinde menos. Uno sale a comprar los alimentos y encuentra que todo está más caro. Hay que dejar de comprar algunas cosas porque el presupuesto no alcanza”, manifestó.
El costo de la canasta familiar
El malestar de los consumidores no se limita al precio del pollo, sino que las familias también enfrentan dificultades para adquirir otros productos de consumo cotidiano, lo que aumenta la presión sobre los ingresos, especialmente en los hogares de menores recursos.
El encarecimiento de los alimentos obliga a modificar hábitos de consumo, reducir cantidades y priorizar los productos indispensables, una situación que afecta directamente la calidad de vida de la población.
La preocupación también se extiende a las provincias Pedernales, Bahoruco e Independencia, que junto con Barahona conforman la región Enriquillo, donde consumidores manifiestan inquietudes por el costo de esta proteína.
Para las familias de menores ingresos, el problema adquiere mayor dimensión debido a que el pollo constituye una alternativa de consumo frecuente frente a otras carnes que pueden resultar más costosas.
Preocupación ante la llegada de diciembre
A esta situación se suma la proximidad de diciembre, período en el que tradicionalmente aumenta la demanda de pollo por las celebraciones navideñas y las actividades familiares.
Consumidores y vendedores expresan preocupación ante la posibilidad de que un incremento de la demanda presione todavía más los precios, reduciendo la capacidad de compra de las familias durante una temporada en la que también aumentan otros compromisos económicos.
Ante este panorama, residentes de Barahona hicieron un llamado al Gobierno y a las instituciones responsables de la protección de los consumidores y la regulación del comercio a prestar atención al comportamiento de los precios y adoptar medidas que contribuyan a garantizar el abastecimiento y condiciones de comercialización accesibles.
El reclamo de los consumidores coloca nuevamente sobre la mesa el debate acerca del costo de los alimentos, la capacidad adquisitiva de los hogares y la necesidad de que las políticas públicas no se limiten a garantizar la disponibilidad de los productos, sino que también procuren que la población pueda comprarlos.
Para muchas familias, el problema no es solamente encontrar pollo en los establecimientos comerciales, sino disponer del dinero suficiente para llevarlo a la mesa.






























