SERVICIOS PÚBLICOS | SUROESTE
BARAHONA, RD.–
Luego de más de una semana sin recibir agua potable, comunidades de las provincias Barahona, Bahoruco y parte de Independencia comenzaron a recuperar el servicio este viernes y sábado, según informaron residentes de esas localidades.
El restablecimiento fue recibido con alivio por las familias, que durante varios días enfrentaron dificultades para realizar actividades básicas como bañarse, cocinar, asear sus hogares y atender otras necesidades domésticas.
Sin embargo, los comunitarios esperan que la solución sea duradera y que las interrupciones recurrentes no se conviertan en una situación habitual que afecte la calidad de vida de la población.
Comunitarios reclaman una solución definitiva
Residentes de las zonas afectadas habían manifestado su inconformidad con la Dirección Regional del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) y el Acueducto Regional del Suroeste (Asuro), debido a las frecuentes suspensiones del suministro, que atribuyen a averías que tardan en resolverse.
Aunque valoraron que el servicio comenzara a normalizarse, insistieron en la necesidad de que las autoridades adopten medidas que permitan garantizar la continuidad del abastecimiento.
La preocupación de los usuarios no se limita a la reciente interrupción, sino también a la repetición de problemas que dejan a comunidades enteras sin acceso regular al agua potable, un servicio esencial para la salud, la higiene y la vida cotidiana.
Lluvias y problemas eléctricos afectaron el suministro
Hace más de una semana, el director regional de Asuro e Inapa, Elson Andrés Peña Medina, informó mediante un comunicado de prensa que la suspensión del servicio obedecía a la alta turbidez del agua provocada por las lluvias, así como a una situación eléctrica que afectaba el sistema.
De acuerdo con esa información, técnicos de la institución con sede en Santo Domingo trabajaron para resolver el inconveniente eléctrico y permitir el restablecimiento del abastecimiento.
Aunque los residentes reportan que el agua comenzó a llegar nuevamente a sus hogares, queda pendiente que las autoridades expliquen si las dificultades que provocaron la interrupción fueron solucionadas de manera definitiva y qué medidas se adoptarán para prevenir nuevos episodios.
Para las comunidades afectadas, el desafío ahora es que el restablecimiento no sea temporal, sino que se traduzca en un servicio estable y confiable.




























