ESTADOS UNIDOS | ELECCIONES DE MEDIO TÉRMINO
WASHINGTON, EE. UU. –
Los candidatos del Partido Demócrata muestran ventajas sobre sus rivales republicanos en los siete estados disputados que podrían definir el control del Senado de Estados Unidos, según la última serie de encuestas de The New York Times y el Instituto de Investigación de Siena, divulgada antes de las elecciones de medio término del martes 3 de noviembre.
Los sondeos reflejan un escenario favorable para los demócratas en Michigan, Texas, Kansas, Maine, Ohio y Alaska, mientras que en Iowa la contienda se mantiene prácticamente empatada.
Los resultados representan una señal de alerta para el Partido Republicano, que busca conservar su mayoría en el Senado en medio del descontento de sectores del electorado con el costo de la vida y la gestión del presidente Donald Trump.
Texas y Kansas, focos de atención
Uno de los resultados más llamativos aparece en Texas, donde el demócrata James Talarico obtiene un 50 % de la intención de voto, frente al 43 % del republicano Ken Paxton.
Texas tiene una larga trayectoria de predominio republicano en las elecciones senatoriales: no elige a un senador demócrata desde 1988. Una victoria de Talarico supondría un cambio político significativo en ese estado.
En Kansas, el demócrata Adam Hamilton registra un 49 % frente al 44 % del republicano Roger Marshall, quien busca conservar su escaño.
Ese estado tampoco ha elegido a un senador demócrata desde 1932, lo que convierte la contienda en otra de las más observadas en la recta final de la campaña.
Así se encuentran las siete contiendas
Los resultados publicados por el Instituto de Investigación de Siena presentan el siguiente panorama entre los votantes con mayor probabilidad de acudir a las urnas:
- Michigan: Abdul El-Sayed, demócrata, 53 %; Mike Rogers, republicano, 42 %.
- Texas: James Talarico, demócrata, 50 %; Ken Paxton, republicano, 43 %.
- Kansas: Adam Hamilton, demócrata, 49 %; Roger Marshall, republicano, 44 %.
- Maine: Troy Jackson, demócrata, 51 %; Susan Collins, republicana, 45 %.
- Ohio: Sherrod Brown, demócrata, 49 %; Jon Husted, republicano, 44 %.
- Alaska: Mary Peltola, demócrata, 48 %; Dan Sullivan, republicano, 46 %.
- Iowa: Josh Turek, demócrata, 48 %; Ashley Hinson, republicana, 47 %.
Aunque los candidatos demócratas aparecen al frente en los siete estados examinados, las diferencias en Alaska e Iowa son especialmente estrechas. En las demás contiendas, las ventajas también deben interpretarse teniendo en cuenta los márgenes de error de cada encuesta.
El costo de la vida pesa en la campaña
El escenario electoral se desarrolla en medio de la preocupación de los estadounidenses por los precios de los combustibles, los alimentos y otros gastos cotidianos.
Los resultados de los sondeos de The New York Times y Siena también reflejan una valoración desfavorable de la gestión de Trump y una ventaja demócrata en la confianza de los votantes para afrontar el costo de la vida.
Estas preocupaciones económicas constituyen uno de los principales ejes de la campaña y podrían influir en la decisión de los electores, particularmente en los estados donde las contiendas senatoriales permanecen reñidas.
No obstante, las encuestas reflejan preferencias en el momento en que se realizan y no garantizan el resultado de las votaciones.
¿Qué necesitan los demócratas para controlar el Senado?
Los republicanos mantienen actualmente la mayoría en el Senado, con una distribución de 53 escaños frente a 47 que corresponden a demócratas e independientes que suelen votar junto a ese partido.
Para asumir el control de la Cámara Alta, los demócratas necesitan conservar sus posiciones y obtener una ganancia neta de cuatro escaños.
Si las tendencias registradas por los sondeos se mantienen el día de las elecciones, el partido podría alcanzar ese objetivo. Sin embargo, la estrechez de varias contiendas y la posibilidad de diferencias entre las encuestas y los resultados reales mantienen abierta la disputa.
Las elecciones de medio término del 3 de noviembre serán determinantes para establecer el equilibrio de poder en el Congreso estadounidense y la capacidad de la oposición demócrata para ejercer contrapeso a la Administración Trump durante la segunda mitad de su mandato.
La votación no solo medirá la fortaleza de los dos partidos, sino también el respaldo ciudadano a las políticas económicas y al desempeño del Gobierno federal.





























